¿Y tú sabes lo que cumplió esa iglesia? ¡300 años con el mismo bochinche!

Parroquia de Sancti Spíritus celebra 300 años, renovando la fe en medio de crisis. Un Año Jubilar para la esperanza y devoción a la Virgen de la Caridad.

¡Oye esto pa’ que veas!

Parece que en Cuba la fe no se rinde ni con apagón ni con escasez. Allá en Sancti Spíritus, una iglesia que tiene más años que tú y que yo juntos, la Parroquia Nuestra Señora de la Caridad, se está preparando para botar la casa por la ventana. ¡Imagínate tú, 300 años de historia y de gente yendo a rezarle a la Virgen! Lo van a celebrar con un Año Jubilar, que eso es como decir que van a tener fiesta y misas especiales por un año entero. La cosa empieza el 30 de agosto. ¡Pa’ que la gente renueve la fe y no se le vaya la esperanza por el desagüe!

¿Dónde fue el bochinche y cuándo empezó todo?

Esto es en Sancti Spíritus, mi gente. La iglesia esa se llama Nuestra Señora de la Caridad, y el cuento de que se construyó empezó hace rato, allá por 1717, cuando un cura llamado Silvestre Alonso Muñoz se fajó a hacer una ermita con su propia plata. La abrieron al público en 1727. Imagínate, ya ha visto pasar de todo. Y ojo, ¡esto se pone más bueno! Resulta que coincide con los 110 años de que a la Virgen de la Caridad del Cobre la declararon Patrona de Cuba. ¡Unos cuantos aniversarios pesados al mismo tiempo!

¿Y a mí por qué me importa este cuento?

Bueno, mira, en la Cuba de ahora, que las cosas están más difíciles que un domingo sin carne asada, la gente busca dónde agarrarse. Para muchos, ir a la iglesia es como un respiro, un lugar donde se sienten acompañados y donde pueden pensar que las cosas van a mejorar. Este Año Jubilar no es solo pa’ rezar, es pa’ que la gente sienta que todavía hay esperanza, que hay un lugar donde la fe sigue viva. Es como decir que, aunque afuera esté la tormenta, adentro se mantiene la calma.

¿Qué dicen los que están metidos en el lío?

El párroco de la iglesia, un tal Yoan Ernesto Bonet Espino, es el que está llamando a todo el mundo. Él quiere que este aniversario sea un momento pa’ que la gente se renueve, pa’ que la fe los ilumine y la esperanza los mantenga de pie. Se espera que la iglesia, que ahora la manejan los Carmelitas Descalzos, se llene de fieles. Unos rezan por la Virgen, otros por el país, otros por un milagrito pa’ resolver la vida. Cada cual con su cuento, pero todos buscando algo.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, este Año Jubilar va hasta septiembre de 2027. La idea es que la devoción de 300 años se use pa’ mirar palante. En medio de tanta crisis, las iglesias se están volviendo puntos clave donde la gente busca consuelo, respuestas y, sobre todo, motivos pa’ no perder la fe. Así que lo que se espera es que esta celebración sirva pa’ recordar que, a pesar de las dificultades, la fe sigue echando raíces y buscando su camino en el corazón de los cubanos.