¡Oye esto pa' que veas! Familiares de Díaz-Canel metidos en negocios mientras el pueblo se las ve negras

Investigación expone presuntos negocios de familiares de Díaz-Canel en turismo y empresas extranjeras, mientras Cuba atraviesa una profunda crisis económica.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! Resulta que salió una investigación seria, seria, que pone el ojo en la familia de Miguel Díaz-Canel, el mandamás de Cuba. El cuento es que, mientras la gente está pasando trabajo, sin corriente, sin comida y con ganas de coger pa' otro lao', parece que los parientes del presidente han estado haciendo sus cositas en negocios de turismo y hasta con empresas de afuera que les dan chance de operar aquí. ¡Imagínate tú!

La cosa se puso caliente porque esto sale a la luz cuando la economía en la Isla está más revuelta que coctel de guayaba. Hay escasez por todos laos', los apagones no perdonan y la gente se va en masa. Y en medio de todo eso, pues resulta que hay gente cercana al presidente que, al parecer, ha estado cogiendo vuelo con oportunidades de negocio, tanto dentro como fuera de Cuba.

Dónde y cuándo

Esta investigación, publicada por el equipo de CubaNet, se enfoca en hechos que, según dicen, han ido pasando alrededor del tiempo que Díaz-Canel ha estado subiendo en el poder. El lío se centra en negocios vinculados al turismo, el papeleo para representar empresas extranjeras y hasta el chance de mover productos cubanos pa' fuera.

Uno de los nombres que suena es el de José de Jesús Díaz-Canel Rodríguez, primo del presidente. ¡Ojo! No es que lo hayan metido preso ni nada, pero su nombre salió en unos papeles judiciales hace unos años, entre 2011 y 2013, por unos líos de corrupción en el turismo. Dicen que en el caso Coral Capital lo mencionaron, pero al final, ni lo llamaron a declarar. Y lo curioso es que, según la investigación, él siguió trabajando en cosas de turismo.

Y hay más. Otro primo, Ernesto Díaz-Canel Rodríguez, parece que anda en el negocio de alquilar casas pa' los turistas por La Habana y Santa Clara. Hasta una casa de la familia sale anunciada en esas páginas web pa' buscar dónde quedarse.

Los que están en España tampoco se quedan atrás. Hablan de Daniel Sánchez Díaz-Canel y Javier Sánchez Díaz-Canel, metidos en negocios de bebidas, licores y hasta productos cubanos. Y el sobrino, Daniel Díaz-Canel Rodríguez, supuestamente anda colaborando con empresas que venden ron y tabaco cubano a nivel internacional. Todo esto, conectado con empresas extranjeras que ahora tienen permiso para poner oficinas aquí, como Isla Verde SRL y Green Leaf S.L.

Hasta el hijastro del presidente, Manuel Anido Cuesta, aparece ligado a movidas empresariales desde España. ¡Un enredo fino!

Por qué importa

Bueno, esto importa porque pone en tela de juicio la transparencia y si hay un trato de favor en Cuba. Mientras la gente sufre la crisis, que si no hay comida, que si se va la luz a cada rato, que si se van todos los muchachos buscando una vida mejor... pues que parezca que la familia del que manda está haciendo negocios, abre un bochinche.

La gente se pregunta si esas oportunidades son pa' todo el mundo o solo pa' los que están cerca del poder. Es el eterno debate sobre quién se beneficia y quién no en la Isla, y si hay conflicto de intereses cuando la familia del que dirige está metida en cosas que mueven dinero.

Qué dicen las partes

La gente de CubaNet dice que intentó hablar con todos los mencionados pa' que dieran su versión de los hechos. Pero, ¡zas!, que no obtuvieron respuesta antes de sacar la investigación. Así que, por ahora, solo tenemos lo que ellos cuentan.

Qué viene ahora

Lo que se ve en el horizonte es que este cuento va pa' largo. Si antes ya había dudas sobre cómo se maneja el tema de los negocios en Cuba y quién tiene acceso a qué, ahora con estas revelaciones, el debate se va a poner más intenso. Hay que ver qué dice el gobierno, qué dice el propio Díaz-Canel, y si esto cambia en algo la forma en que se hacen las cosas en la Isla. Por ahora, queda seguir de cerca este lío y ver si salen más detalles o respuestas.