¿Te quedaste sin tu plata? Los jubilados de Camagüey se las ven negras para cobrar la pensión

Más de 128,000 jubilados en Camagüey enfrentan serias dificultades para cobrar sus pensiones debido a la escasez de efectivo en los bancos.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! En Camagüey, la cosa está caliente para los jubilados. Más de 128.000 personas mayores están batallando para poder cobrar su pensión porque en los bancos no hay ni un peso suelto.

La escasez de efectivo se ha vuelto un dolor de cabeza, y a pesar de que los pagos siguen el calendario, la gente no puede sacar su dinerito. No es que no les deban, es que el banco no tiene cómo pagarles.

Dónde y cuándo

Esto está pasando en la provincia de Camagüey, y el problema viene de hace meses. El pago se hace siguiendo el año de nacimiento, pero la falta de billetes contantes y sonantes es lo que tiene a todo el mundo de cabeza.

Imagínate, los viejitos ahí, esperando, y el efectivo no aparece. Es un drama diario para miles de personas que necesitan su plata para vivir.

Por qué importa

Esto le cae arriba a los más vulnerables, a los que ya están jubilados y dependen de esa pensión para el día a día. Es su sustento para comer, para las medicinas, para moverse.

Si no pueden cobrar, entonces ¿cómo resuelven? La gente está hablando de esto porque es un problema que afecta la vida de miles y pone en evidencia la crisis que atraviesa el país.

Qué dicen las partes

Las autoridades dicen que el pago se está haciendo, pero admiten las limitaciones de efectivo. Han estado promoviendo alternativas como la Caja Extra y usar el teléfono con Transfermóvil o Enzona.

Sin embargo, muchos abuelos no tienen celulares inteligentes, se enredan con la tecnología o simplemente no tienen cómo conectarse. Los bancos explican que reciben menos dinero de las empresas y eso afecta la disponibilidad de efectivo.

Qué viene ahora

Pues, las autoridades insisten en meterle más a la bancarización y a los pagos electrónicos. Están pidiendo a las empresas que depositen más rápido en los bancos para ver si así mejora la cosa.

Pero mientras tanto, los jubilados que dependen del efectivo siguen en la lucha, haciendo filas largas sin saber si podrán llevarse su dinero completo. La cosa está en el aire, y hay que seguir de cerca si esta situación mejora o si se pone peor.