¡Adiós a un gigante de la física cubana! Fallece Melquíades de Dios Leyva a los 87

Fallece el profesor emérito de la Universidad de La Habana, Melquíades de Dios Leyva, a los 87 años, dejando un gran legado en la física cuántica y el estado sólido.

¡Oye esto pa' que veas! La física cubana está de luto.

Se nos fue un grande, el profesor emérito de la Universidad de La Habana, Melquíades de Dios Leyva. ¡Un hombre de casi seis décadas dedicado a la ciencia y a pulir cerebros de físicos! Se nos fue a los 87 años, pero nos dejó un tesoro de conocimiento.

¿Dónde y cuándo se formó esta lumbrera?

Nacido en Santiago de Cuba allá por diciembre de 1938, este doctor en Ciencias Físico-Matemáticas no se durmió en los laureles. Volvió a los libros, se graduó en Física en el 68 y ¡zas!, directo a dar cátedra en la Universidad de La Habana. ¡Ni un respiro!

Imagínate, en el 72 ya era Maestro en Ciencias con una tesis sobre mecánica cuántica. Y pa' rematar, se fue a Moscú a sacar el doctorado. ¡Un coco el hombre!

¿Y por qué importa este señor? ¡Claro que importa!

Pues porque este hombre puso el pecho a la enseñanza de la mecánica cuántica por décadas. ¡Sí, esa materia que pone a sudar a cualquiera! Y no solo eso, le metió candela a la física teórica del estado sólido, que es como decir que entendía cómo funcionan los materiales por dentro, ¡a nivel de átomos y cositas así!

Unos papeles que salieron hace poco, en 2025, en una revista brasileña, lo señalan a él y a otros cubanos en investigaciones sobre electrones, espines y todo ese rollo en sistemas diminutos. ¡Pioneros en nanotecnologías, oye!

¿Qué dicen las partes? ¡La comunidad científica lo reconoce!

La Universidad de La Habana, por supuesto, ha dado el pésame. No es para menos, un profe así marca una época. De hecho, hasta se ganó el Premio Nacional de Física "Manuel F. Gran", ¡imagínate tú!

Sus alumnos, los que formó con sudor y dedicación, son los que ahora llevan su ciencia adelante. La ciencia cubana no es la misma sin él.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa' la física cubana?

Pues mira, lo que queda es seguir el camino que él abrió. Continuar con esas investigaciones, seguir formando físicos con esa misma garra. Su legado está en cada cálculo, en cada clase, en cada estudiante que hoy es un científico.

La ciencia no se detiene, y menos con la huella que deja un hombre como Melquíades de Dios Leyva. ¡Hay que seguir dándole!