¿Y ahora quién cuenta los versos? Se apagó la voz de Lina de Feria, la poeta que se rebeló contra el silencio.
Falleció la poeta cubana Lina de Feria, ganadora del Premio Nacional de Literatura 2019, a los 80 años. Su obra, marcada por la intensidad y el silencio editorial, resonó con fuerza.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas, la cosa se puso seria en La Habana. Se nos fue Lina de Feria, una de esas poetas que te sacuden el alma, y ya tiene 80 años en el otro barrio. La noticia la dio el Instituto Cubano del Libro, y el mundo de las letras cubanas anda de luto desde este lunes.
Lina no era una poeta cualquiera, ¿entiendes? Le dieron el Premio Nacional de Literatura en 2019, y su nombre sonaba fuerte por esa forma tan particular de decir las cosas, con una intensidad que pocos alcanzan.
Dónde y cuándo
La partida de Lina ocurrió aquí mismo, en La Habana, este lunes. Nació allá por Santiago de Cuba, un 8 de agosto de 1945, así que imagínate, vivió 80 años llenos de versos y de esa fuerza que la caracterizaba. La ciudad ahora se siente un poco más callada, con menos ritmo y menos drama.
Ella estudió Filología en la Universidad de La Habana, y dicen que eso le dio la base para su vida entera dedicada a escribir y a pensar en la literatura con lupa.
Por qué importa
Mira, Lina importa porque ella fue una voz que se alzó, a pesar de los obstáculos. Su obra está llena de emociones, de esas que te hacen pensar en uno mismo, en la vida, en todo lo que nos rodea. Fue una mirada crítica, diferente, que dejó huella en la poesía de la isla.
Su primer libro, 'Casa que no existía', salió cuando ella tenía 22 años y ya apuntaba maneras. Fue un boom generacional, y muchos escritores después la tomaron como referencia para encontrar su propio camino.
Qué dicen las partes
Pues mira, por un lado, el Instituto Cubano del Libro soltó un comunicado corto, confirmando la noticia y hablando de su legado. Allegados y colegas han puesto mensajes en redes, recordando lo intensa que era su poesía y lo única que era su voz, una voz que atravesó décadas.
Pero ojo, que su historia no fue un camino de rosas. En los años setenta, con eso que llamaron el 'Quinquenio Gris', a Lina le cerraron muchas puertas editoriales en Cuba. Escribía un montón, pero sus libros no salían aquí. En esa época chambeaba en Radio Enciclopedia Popular, y su obra se movía más que nada en antologías de afuera.
Ella misma contaba que fue un tiempo de estar sola, de que no la entendieran, de conflictos. Aun así, su poesía seguía llegando a lectores fuera de Cuba, manteniendo viva su presencia en el mundo literario.
Qué viene ahora
Ahora, lo que queda es su obra, para que la sigamos leyendo y sintiendo. Su poesía, con títulos como 'A mansalva de los años', 'El ojo milenario' o 'Absolución del amor', nos sigue hablando de la soledad, de las pérdidas, de lo frágiles que somos. Estos versos, que tocaron temas universales, seguirán resonando.
El reconocimiento le llegó más fuerte después de los noventa, con reedicciones y premios como el Nacional de la Crítica, el Internacional de Poesía Raúl Hernández Novás y el Nicolás Guillén. Y claro, el Nacional de Literatura en 2019, que fue como ponerle la guinda a un pastel de talento y perseverancia.