¡Bochinche en Centro Habana! Roban y matan a viejo a puñaladas por un celular, ¡qué cosa!

Un hombre de 65 años murió apuñalado por un grupo de jóvenes que intentaban robarle el celular en Centro Habana. Las autoridades investigan.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo bochinche se formó en Centro Habana. Un hombre de 65 años, Ramón Montalvo, ¡zas!, se lo llevaron a puñaladas en la madrugada. Parece que unos cuantos muchachos querían su celular y el hombre no se dejó, o quién sabe. El caso es que al final, el pobre señor terminó cayéndose y no se levantó más.

Dicen que fueron como diez muchachos, ¡imagínate tú! Ahí mismo, cerca de su casa, en Infanta y San Lázaro, se armó la trifulca. El pobre Ramón recibió cinco puñaladas, ¡cinco!, y el celular sigue con quien sabe quién.

¿Dónde y cuándo pasó el desaguisado?

Esto pasó en la madrugada del jueves, pa' ser exactos, alrededor de las 2 de la mañana. Justo ahí, en la esquina de Infanta y San Lázaro, en Centro Habana, un lugar que uno cree que es tranquilo. El calorcito de la noche, la gente durmiendo, y de repente, ¡boom!, todo el jaleo.

Imagínate el susto de los vecinos al oír el alboroto. La policía llegó después, claro, pero el daño ya estaba hecho. Un lugar muy transitado, y de noche pasa cualquier cosa.

¿Y esto por qué cae arriba?

Bueno, primero que nada, ¡se murió un ser humano! Y a puñaladas, por un celular. Eso ya dice mucho de cómo andan las cosas. La gente en la calle está asustada, porque un robo de esta magnitud, con esa violencia, en plena ciudad, es para que uno se lo piense dos veces antes de salir.

Cambia todo, ¿entiendes? La sensación de seguridad, el pensar que uno está tranquilo en su casa y de repente te entra la delincuencia hasta la puerta. ¡Un lío!

¿Qué dicen las partes involucradas?

Mira, por ahora, la cosa está callada. Los policías no han dicho ni pío oficialmente. Ni quiénes fueron, ni si tienen a alguien preso. La familia, pobre gente, debe estar de luto y asustada.

Lo que se oye por ahí es que fueron unos muchachos, pero hasta ahí. Unos dicen una cosa, otros otra. Lo seguro es que el hombre está muerto y el celular, pues quién sabe. Habrá que esperar a ver si las autoridades se deciden a contar la verdad.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene?

Pues ahora lo que queda es esperar. Que la policía haga su trabajo, si es que puede. Que encuentren a esos muchachos y los pongan a pagar por lo que hicieron. Si no, pues otro caso más que se queda en el aire, y la gente con el miedo en el cuerpo.

Hay que ver si las autoridades toman medidas, si refuerzan la seguridad por esa zona. Porque si un celular te cuesta la vida, ¿entonces qué nos queda? Hay que seguir de cerca este caso, a ver qué se resuelve.