¿Se nos fue otro grande? Muere el actor cubano Óscar Álvarez a los 85

El reconocido actor cubano Óscar Álvarez falleció a los 85 años en Miami por un paro cardiorrespiratorio. Dejó un legado en el teatro y cine de Cuba.

¡Se nos fue otro grande de Cuba!

Oye esto pa' que veas... el tremendo actor cubano Óscar Álvarez, de esos que uno recuerda con cariño, nos dijo adiós a los 85 años. El hombre se nos fue en Miami, de un paro cardiorrespiratorio, y el mundo del arte cubano, tanto el de la isla como el del exilio, está de luto.

Su esposa, Isabel Cancio, dio la triste noticia: el 13 de junio fue el día que su corazón dijo basta. Es una pérdida que duele, porque Óscar era de esos artistas que dejan huella, de los que se quedan grabados en la memoria.

¿Dónde y cuándo fue el último telón?

Todo esto pasó en Miami, ciudad que lo acogió en sus últimos años. El fallecimiento ocurrió el pasado 13 de junio. La noticia corrió rápido, como suelen correr las cosas importantes, y ya se están escuchando los comentarios y lamentos en todos los círculos que aman el teatro y el cine de nuestra tierra.

Este hombre, que brilló tanto en la isla como fuera, deja un vacío que será difícil de llenar. Su partida nos recuerda la fugacidad de la vida, pero también la permanencia de su talento.

¿Y esto por qué nos importa tanto?

Pues mira, Óscar Álvarez no era un actor cualquiera. Fue parte de esa generación que revolucionó el teatro cubano, que se atrevió a hacer cosas nuevas, a experimentar. Estuvo en grupos como Teatro Estudio y el colectivo experimental Los Doce, bajo la batuta de Vicente Revuelta.

Y en el cine, ¡ni se diga! Trabajó con los grandes del ICAIC, hizo películas que se quedaron con nosotros, como “Hasta cierto punto” de Tomás Gutiérrez Alea. Su cara y su voz son parte de la historia del cine cubano del siglo XX.

¿Qué dicen las partes?

Pues mira, su entorno familiar y amigos cercanos confirmaron la noticia con profundo pesar. El periodista Wilfredo Cancio Isla fue uno de los primeros en dar a conocer el suceso, y desde entonces, no han parado de llegar mensajes de condolencia y reconocimiento a su trayectoria.

Los que lo conocieron y admiraron su trabajo, tanto en Cuba como en el exilio, lamentan profundamente su partida. Lo recuerdan como un artista comprometido y talentoso, cuya obra trascendió fronteras.

¿Y ahora qué?

Ahora nos queda su legado. Nos quedan las películas, las obras de teatro, la imagen de un actor que vivió intensamente su arte. Óscar Álvarez se fue, pero su contribución al teatro y al cine cubano es imborrable.

Es la oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan su trabajo y para que los que lo vimos brillar, recordemos con emoción a este grande que nos regaló tanto arte. Su memoria vivirá siempre en las pantallas y en los escenarios.