¡Se nos fue 'Pipo' Torres, el arquitecto de la radio cubana! Su adiós resuena en Santiago.

El reconocido director de radio Rafael "Pipo" Torres Boch, figura clave de CMKC Radio Revolución, falleció a los 80 años tras una vida dedicada a la radio cubana.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... se nos adelantó en el camino Rafael "Pipo" Torres Boch, un grande de la radio cubana. Esta leyenda de la CMKC Radio Revolución en Santiago de Cuba nos dejó el 24 de julio de 2026. ¡Imagínate! Un hombre que le dedicó más de 50 años a ponerle sabor y ritmo a las ondas radiales de la isla.

Este no era un radialista cualquiera, ¡no señor! Era un director de programas de esos que se meten en el alma, un tipo que sabía cómo hacer vibrar la radio. Su paso por CMKC fue una cátedra de cómo hacer buena radio, siempre con ese toque santiaguero.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche de la noticia ocurrió en Santiago de Cuba, tierra del son y de la buena música, que ahora llora la partida de uno de sus hijos más ilustres. Fue el 24 de julio de 2026, un día caluroso de verano, cuando se apagó la voz de Pipo Torres. La emisora CMKC Radio Revolución, su casa por más de medio siglo, fue la encargada de darnos el soponcio.

Imagínate el ambiente: la noticia corre como pólvora, se escucha el silencio en los estudios donde Pipo dejó su huella, y la gente en la calle comentando con esa pena que da cuando se va alguien que marcó una época.

Por qué importa

Y tú dirás, ¿por qué tanto alboroto por un radialista? ¡Porque Pipo era un pilar, un verdadero arquitecto de la radio cubana! Su trabajo no era solo poner música; era promover el alma de nuestra música, esa que nos pone a bailar y a recordar quiénes somos.

Este hombre no solo dirigió programas, sino que también se dedicó a formar a los nuevos talentos. ¡Cuántos jóvenes habrán aprendido de su sabiduría! Su partida deja un vacío, una nota discordante en la sinfonía de la radio, pero su legado sigue sonando.

Qué dicen las partes

La CMKC Radio Revolución, su casa, dio la noticia con pesar, resaltando su larga y fructífera carrera. Colegas, amigos y hasta instituciones culturales han lamentado su fallecimiento, destacando su pasión por la música cubana y su dedicación a la profesión.

Se habla de homenajes, de reconocimientos, de cómo su nombre está ligado a la historia de la radio en el oriente del país. Dicen que era una figura de referencia, incluso jubilado, alguien a quien acudir para aprender y recordar los viejos tiempos de la radio con sabor.

Qué viene ahora

Ahora, lo que queda es el recuerdo y el legado. Pipo Torres ya no estará físicamente para guiarnos, pero su obra, los programas que dirigió, la música que impulsó y las generaciones que formó, eso se queda aquí con nosotros.

Hay que seguir escuchando la radio, prestando atención a esos programas que conservan nuestras tradiciones sonoras, porque ese es el espíritu que Pipo Torres nos legó. Su historia es parte de la historia de la radio cubana, y eso no se borra.