¡Se nos fue un grande! Adiós a Alejandro González Galiano, el diplomático que le puso sabor a la Cancillería
El diplomático cubano Alejandro González Galiano falleció en La Habana a los 65 años. Con una extensa carrera en el servicio exterior, ocupó importantes cargos y representó a Cuba en Argentina y España.
¡Qué vaina! Se nos fue un hombre de peso en La Habana...
Mira, te cuento que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba soltó la noticia que nadie quería oír: falleció el diplomático Alejandro González Galiano. El hombre, a sus 65 años, dijo adiós aquí mismo en La Habana, dejando un vacío en eso de las relaciones exteriores de la isla.
La Cancillería dio el parte, pero como que no soltaron prenda sobre qué fue lo que pasó. Lo que sí se sabe es que este señor estaba metido hasta el cuello, trabajando en la oficina de Salvador Valdés Mesa, el vicepresidente, imagínate el nivel.
Un trotamundo de la diplomacia cubana
Este González Galiano no era de los que se quedaban quietos. Se graduó allá en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales, ¡un nombre pa' tanto estudio! Y desde 1984, se metió de lleno en el Ministerio, empezando con el tema de África Subsahariana, ¡qué locura de destinos!
Por más de cuarenta años, este hombre anduvo pa' arriba y pa' abajo, representando a Cuba en un montón de lados. Estuvo en Cabo Verde, en Nigeria, ¡y hasta de embajador en Argentina y España! Esos son puestos de peso, que no se le dan a cualquiera.
En el MINREX, un peso pesado más
Y no creas que solo era pa' fuera. Aquí en Cuba, en el propio Ministerio, también se las vio todas. Fue director de Divulgación, director general de Prensa, Comunicación e Imagen, y hasta viceministro de 2009 a 2013. ¡Coincidió con todo el cambio de Raúl cuando Fidel se retiró! En ese tiempo, hasta le dieron una medalla, la Enrique Hart, por sus 25 años sirviendo al gobierno.
Ahora, con su muerte, se nota que la vieja guardia de los diplomáticos cubanos, los que se formaron en los 70 y 80, se está yendo. Es como ver que una época se cierra.
¿Y ahora qué?
Bueno, lo que queda es el recuerdo de un hombre que le dedicó su vida a las relaciones exteriores de Cuba. Un tipo que vio de todo y estuvo en primera fila en muchos momentos importantes.
Los que saben dicen que esto del envejecimiento en la diplomacia es algo que hay que mirar, porque son los que tienen la experiencia. Pero por ahora, solo nos queda despedir a Alejandro González Galiano, un nombre que queda en la historia de la Cancillería cubana.