¡Se apagó una luz en Sagua! Fallece el respetado cardiólogo Jesús Roque
Sagua la Grande llora la partida del Dr. Jesús Roque, querido cardiólogo. Su fallecimiento deja un vacío en la comunidad y en el corazón de quienes recibieron su atención.
¡Oye esto pa’ que veas!
La gente de Sagua la Grande anda de luto, mi gente. Se nos fue un grande, el doctor Jesús Roque, un cardiólogo de esos que ya no quedan. La noticia cayó como bomba y por todos lados se oyen los lamentos y los recuerdos de este hombre que dedicó su vida a cuidar de la salud de la gente.
Sus colegas, los que fueron sus pacientes, los amigos de la vida y hasta los compañeros de pupitre de la escuela andan comentando la pérdida en las redes, diciendo lo buen profesional y mejor persona que era.
¿Dónde y cuándo pasó esta pena?
Este domingo, 3 de agosto de 2025, es el día que Sagua no va a olvidar. La noticia corrió como pólvora, empezando por los más cercanos al doctor, que compartieron la triste nueva y recordaron cómo fue su paso por el Preuniversitario de Sagua, donde ya se veía que era un tipo comprometido con su gente.
Aunque nadie ha soltado prenda sobre qué fue lo que pasó, el dolor es grande y se siente en cada rincón, en cada comentario que sube a las redes. La Cardiología en Sagua ha perdido a una de sus figuras más importantes.
¿Y por qué esto nos importa tanto?
Mira, esto no es cualquier cosa. El doctor Roque era más que un médico, era parte de la familia sagüera. Su vocación de servicio y el cariño con el que trataba a todos, desde el que llegaba con el agua al cuello hasta el que solo iba a saludar, lo hicieron ganarse el respeto de todo el pueblo.
La atención médica en Sagua no será la misma sin él. Su legado de dedicación y entrega a la salud de la comunidad es algo que se queda grabado.
¿Qué dicen las partes?
Por aquí se escuchan muchas voces. Los que lo conocieron en el hospital, los que compartieron con él en el PRE, y los que simplemente lo vieron pasar por la calle y le dieron un saludo. Todos coinciden en que era un hombre bueno, dedicado y un amigo leal.
Sus compañeros de profesión lamentan profundamente la partida de un colega ejemplar. Los pacientes le agradecen los años de atención y el trato humano que siempre les brindó.
¿Y ahora qué?
Por ahora, lo que queda es el recuerdo y la tristeza. La familia todavía no ha dicho nada sobre los entierros ni nada de eso. Pero lo que sí está claro es que la huella que dejó el doctor Jesús Roque en Sagua la Grande es imborrable.
Sus aportes a la medicina y su calidad humana son un ejemplo a seguir. Sagua la Grande ha perdido a uno de sus hijos más queridos, y el vacío que deja es inmenso.