¿Y tú supiste? ¡Explosión eléctrica en Santa Clara te deja en tinieblas y sin refrigerador!

Sobrecarga eléctrica en Santa Clara causa explosiones, incendios y daños en 14 viviendas, afectando electrodomésticos y dejando a residentes preocupados por la infraestructura.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo bochinche se formó en Santa Clara, mi gente. Un apagón que parecía interminable se restauró y ¡zas!, un cable primario del circuito 6 se fue de largo. ¿Qué pasó? Una sobrecarga que armó un desastre: explosiones, candela y 14 casas con el lamento en el pecho.

Los equipos electrodomésticos, esos que uno cuida con tanto esmero, muchos quedaron inservibles. ¡Un drama tropical de los que solo pasan aquí!

¿Dónde y cuándo se armó el lío?

Esto pasó en la calle Cuarta, en Santa Clara. Imagínate la escena: de repente, el ruido, el humo, la gente corriendo. Un conductor principal rompió y ¡pum!Cayó sobre el tendido de las casas. El ambiente debió estar que quemaba, no solo por el sol, sino por la impotencia.

Un vecino salió con quemaduras leves, pero decían que no era pa' tanto. Lo importante es que la cosa no pasó a mayores en ese sentido.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues a todo el mundo que estaba en esa zona. A esas 14 familias que se quedaron sin refrigerador, sin televisión, ¡sin nada! Es un golpe duro, porque uno depende de esos equipos para el día a día. La preocupación se siente en el aire, sobre todo cuando el sistema eléctrico anda con el paso de los años.

Esto pone en el tapete la fragilidad de la red eléctrica, que sufre cuando los apagones son largos y luego hay que meterle candela para restaurar el servicio.

¿Qué dicen unos y otros?

El director de la Empresa Eléctrica, Juan Antonio González González, explicó que fue una sobrecarga tras la restauración del servicio. Las autoridades del Partido y del Gobierno anduvieron por allá, dando la cara, asegurando que harían un levantamiento de los daños para reponer lo perdido.

Los vecinos, claro, lo que cuentan son las pérdidas: la nevera que se quemó, el televisor que explotó. Unos dicen esto, otros aquello, pero el resultado final es el mismo: ¡dolor de cabeza y bolsillo!

¿Y ahora qué? ¿Se acabó el cuento?

Los técnicos están metidos en la faena, evaluando casa por casa, tratando de poner el servicio donde no se afectó y reconstruyendo lo que se pudo salvar. Pero la pregunta que queda en el aire es: ¿cuándo vendrá la solución de verdad? ¿Hasta cuándo aguantará la infraestructura?

Hay que seguir de cerca lo que pasa, porque parece que la cosa eléctrica en la isla sigue dando de qué hablar. A ver si esta vez, de verdad, se pone un remedio.