¿Qué pasó, mi gente? ¡Cable que explota y deja a El Vedado a oscuras!
Un cable en El Vedado explotó, dejando un edificio sin luz. Los vecinos llamaron a la Empresa Eléctrica pero no obtuvieron respuesta inmediata.
¡Oye esto pa' que veas!
Tremendo bochinche se formó en El Vedado anoche. Un edificio entero se quedó a oscuras por culpa de un cable que decidió hacer fiesta propia. Los vecinos reportaron que el cable de la luz en la calle D, entre 21 y 23, se rompió y ¡zas! Chispas, explosiones, un relajo total.
Imagínate el susto. Gente en la calle, sin luz, y el tendido haciendo estragos. Parecía película de terror, pero de las malas, de las que te quitan el sueño.
¿Dónde y cuándo fue el apagón?
Esto pasó en La Habana, en el reparto El Vedado, justo en la calle D, número 509, entre 21 y 23. Sucedió como a las 9 de la noche, cuando el calor apretaba y la gente quería su ventilador. El lugar se llenó de chispas y el ruido de la explosión, ¡un cuadro!
El ambiente se puso tenso, nadie sabía si el cuento iba a terminar peor. Solo querían que vinieran los de la luz a resolver el problema antes de que pasara una desgracia.
¿Y por qué importa este cuento?
Pues porque uno se queda sin luz, y eso es un lío. La gente necesita su corriente para todo: para cocinar, para el ventilador, para lo que sea. Además, con cables explotando así, ¿quién te dice que no va a pasar algo más grave?
Este tipo de cosas demuestran que a veces las cosas no funcionan como deben. La gente llama, espera, y la solución no llega. Al final, el que sufre es el pueblo.
¿Qué dicen las partes?
Los vecinos, según contaron, llamaron a la Empresa Eléctrica para que mandaran una brigada. Pero, ¡qué va! Les contestaron de otro municipio, que eso no era con ellos. ¡Un desorden!
Hasta el momento de la denuncia, los de la Empresa Eléctrica no habían dicho ni pío públicamente sobre el asunto. La gente se quedó esperando una respuesta que no llegaba, mientras el cable seguía ahí, dando guerra.
¿Y ahora qué?
Ahora queda esperar que la Empresa Eléctrica se ponga las pilas y mande a alguien a arreglar ese cable. La gente necesita luz y, sobre todo, seguridad. Hay que ver si atienden el reclamo rápido o si la cosa se pone más fea.
Estaremos pendientes a ver si resuelven el problema y nos cuentan qué pasó de verdad con ese cable que se puso rebelde.