¿Acuérdate de aquello! Piloto cubano dice 'yo no fui' en caso Hermanos al Rescate

Exmilitar cubano Luis Raúl González-Pardo Rodríguez se declara no culpable en Miami por el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Qué pasó

Oye, que este cuento tiene tela. El que fuera teniente coronel de la Fuerza Aérea Cubana, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, se paró firme en una corte federal de Miami y dijo bien claro: ¡yo no me declaro culpable! Le están cayendo encima por el asunto de las avionetas de Hermanos al Rescate, allá por 1996.

El hombre está acusado de meterse en una conspiración para tumbar esas avionetas, un lío que dejó a cuatro personas muertas y que tiene al pueblo hablando hace rato.

Dónde y cuándo

Esto fue el martes, en una corte en el sur de Florida. Imagínate el ambiente, ahí en Miami, donde el caso tiene un peso político y social que te quita el sueño.

El incidente, el que se le achaca a él y a otros, pasó el 24 de febrero de 1996. Un día que quedó marcado, cuando dos avionetas civiles cayeron en aguas que no eran de nadie, supuestamente por orden de arriba.

Por qué importa

Pues mira, esto no es cualquier cosita. Si lo declaran culpable, le pueden caer encima con cadena perpetua. Además, pone de nuevo sobre el tapete toda la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y los roces que siempre han existido con estas organizaciones.

Para los familiares de los fallecidos, es una búsqueda de justicia que lleva casi tres décadas. Para otros, es una pieza más en el rompecabezas de un conflicto que no termina.

Qué dicen las partes

La Fiscalía federal, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, está convencida de que González-Pardo Rodríguez participó en todo el tinglado. Lo ven como parte de un grupo de exoficiales cubanos responsables de la operación.

Por otro lado, la defensa del acusado ha presentado su declaración de no culpabilidad. Ahora, tendrán chance de meter sus argumentos en las próximas etapas. El acusado, por ahora, es el único que está preso por este caso en suelo gringo, después de un lío de fraude migratorio.

Qué viene ahora

La cosa está que arde. El juicio apenas empieza a caminar y hay que ver qué saca la defensa y qué pruebas presenta la fiscalía. Mientras tanto, este exmilitar cubano se juega el pellejo ante la justicia de Estados Unidos.

Habrá que seguir de cerca cada movimiento, porque este caso, además de ser un drama judicial, es un pedazo de historia que se sigue escribiendo y que levanta pasiones.