¿Y Sandro Castro SIN Privilegios? La Exnuera de Fidel Sale a Contar la Verdad en La Habana
Exnuera de Fidel Castro, Idalmis Menéndez, refuta a Sandro Castro sobre vida sin privilegios, detallando beneficios inaccesibles para la mayoría.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Parece que Sandro Castro, el muchacho, se sentó a hablar con la prensa afuera y dijo que él vive como cualquier cubano, que de privilegios ni hablar. ¡Imagínate! Pero ¡zas!, salió Idalmis Menéndez, que estuvo metida en ese círculo familiar, y le puso el cascabel al gato.
Menéndez, que no es cualquier vecina, sino exnuera de Fidel, se indignó con lo que dijo el chamaquito. Dijo que eso de que vive sin privilegios no se lo cree nadie que haya estado cerca de ellos. ¡Menos mal que alguien coge el toro por los cuernos!
Dónde y cuándo
Todo este bochinche se armó después de unas declaraciones de Sandro Castro a medios fuera de Cuba. La que contestó fue Idalmis Menéndez, en una entrevista que le hizo el periodista Mario J. Pentón. Menéndez contó que ella misma vivió en Punto Cero, ese complejo de residencias que nadie sabe bien cómo es por dentro, y allá las cosas son bien diferentes a lo que pasa en la calle, créeme.
Imagínate, allá el acceso a la comida, a las comodidades, a todo eso que aquí se pelea, ¡estaba garantizado! Y ni hablar de los viajes, que según ella eran cosa de todos los días, mientras uno aquí con el apagón y la falta de todo.
Por qué importa
Esto importa porque es un secreto a voces que en Cuba hay gente con mucha ventaja por ser de la familia o tener conexiones. Cuando alguien tan cercano dice que no, y sale otro a desmentirlo con detalles, pues la gente se para a oír.
Es que la diferencia entre la vida de ellos y la de la mayoría de los cubanos es abismal. Que si apagones, que si no hay comida, que si el pasaje está por las nubes... y por el otro lado, viajes y acceso a todo. La gente quiere saber la verdad, y que se reconozca que no todos vivimos igual.
Qué dicen las partes
Por un lado, Sandro Castro dice que él es uno más del montón, que no tiene privilegios especiales y que su vida es normal para un cubano. ¡Vaya usted a saber!
Por el otro lado, Idalmis Menéndez, con su experiencia directa, dice que eso es cuento. Habla de alimentos garantizados, comodidades, viajes frecuentes y hasta de cómo los negocios de Sandro se benefician de las relaciones familiares. Ella lo pinta como si tuviera una protección que le abre puertas a lo loco.
Qué viene ahora
Bueno, ahora lo que queda es seguir la corriente a ver qué más sale. Lo que está claro es que la polémica está servida y la gente va a estar pendiente. ¿Habrá más desmentidos o alguien más se animará a contar su versión?
Seguro que esto da pa' rato. La gente está hablando, comentando en la cola, en la guagua... Y es que esta historia toca la fibra de muchos que sienten que las cosas no son justas. A ver qué pasa después.