¡El euro se va de fiesta y el dólar le sigue! ¿Adiós al peso cubano?
El euro y el dólar suben sin control en el mercado informal cubano, superando récords y ampliando la brecha con el tipo de cambio oficial.
¡Oye esto pa' que veas!
El mercado de monedas en Cuba está que arde. El euro y el dólar se están poniendo por las nubes, rompiendo todos los récords contra el peso cubano. Esto es un bochinche que no para, y la gente en la calle está comentando que esto no pinta bien para la economía de la isla.
La cosa se pone seria porque el euro anda cerca de los 600 pesos y el dólar no se queda atrás, ¡siempre por encima de lo que dice el gobierno! Se siente la presión en el aire, y las divisas escasean en los bancos como si fueran oro.
¿Dónde y cuándo está pasando este relajo?
Esto está pasando ahora mismo, este jueves 5 de marzo de 2026. Imagina el calor y el ruido de la gente haciendo sus gestiones, comprando y vendiendo. La tensión se siente porque el precio del dólar y el euro en la calle es uno, y el que ponen en los papeles del Banco Central es otro muy distinto.
Los lugares clave son las esquinas, las colas, las guaguas… donde la gente se habla y se entera de todo. Ahí es donde se maneja el verdadero valor de las cosas, lejos de las oficinas frías del gobierno.
¿Y a quién le cae este camión encima?
Esto le cae encima a todo el cubano que tiene que comprar comida, pagar la renta, o simplemente sobrevivir el día a día. La diferencia entre lo que vale un peso en el banco y lo que te piden en la tienda de la esquina es un abismo.
Cambia la vida porque cada vez cuesta más tener acceso a cosas básicas y los ahorros en pesos parecen que se los lleva el viento. La gente tiene que buscarse la vida y mirar las divisas como la única forma de proteger su dinero.
¿Qué dicen los unos y los otros?
Por un lado, el Banco Central de Cuba dice que el dólar vale 471 pesos y el euro 548. ¡Números oficiales, señores! Pero en la calle, el dólar te lo venden a 510 y el euro se va a 577, ¡y subiendo!
La gente del gobierno intenta mantener las cosas en su sitio, pero la calle tiene su propia ley. Unos dicen que es culpa de las sanciones, otros que es la mala gestión. La verdad es que todos saben que la cosa está difícil.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?
Pues mira, lo que está claro es que esta brecha entre el cambio oficial y el de la calle no se va a cerrar de un día pa' otro. El euro está marcando récords, el dólar le sigue el paso, y el peso cubano parece que se queda atrás.
Hay que seguir de cerca qué va a hacer el gobierno, si van a mover las fichas o si la gente va a tener que seguir resolviendo como pueda. Lo seguro es que la economía sigue su propio guion, y hay que estar atento a cada capítulo.