¡Etecsa, 25GB por una moneda que no se ve ni en figurita!

Etecsa soltó una recarga internacional con 25GB y datos ilimitados de madrugada. Pero ojo, ¡hay que soltar los dólares que ni se ven ya! Puro negocio con la moneda gringa, mientras el cubano de a pie se las ve a gatas.

¿Qué pasó, mi gente?

¡Oigan este chismecito, que Etecsa no pierde el paso! La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A., la mismita que nos tiene a todos con el cable en la mano, soltó una nueva promo de recarga internacional.

Imagínense, ofrecen 25 gigas para que la gente se conecte por todas las redes, y como si fuera poco, datos ilimitados de madrugada. ¡Desde las doce hasta las siete de la mañana, pa’ que no digan que no hay consuelo!

Pero claro, siempre hay un “pero” que nos deja con la boca abierta. La gracia está en que esta recarga hay que pagarla en una moneda que a muchos se nos hace más esquiva que un gato en un palo: ¡el dólar americano!

¿Dónde y cuándo fue el revolico?

Este bonche comenzó a agitarse desde el 23 de febrero y tiene los días contados, porque se acaba el 26 del mismo mes. La promoción es bien clara: si la recarga anda entre los 600 y 1.250 pesos cubanos, el cliente de Cubacel se lleva la jugada.

Pero ¡ojo al dato! Las agencias que venden estas recargas desde la Yuma ya pusieron precio. Unos 25.99 a 26.50 dólares por los 25GB y los 600 CUP de saldo. Para el saldo máximo, la cosa se pone color de hormiga, mucho más caro en billetes verdes.

Y para colmo, Etecsa lo dejó bien claro: esto es solo para los que recargan desde afuera. Nada de Transfermóvil ni de ir a las oficinas en Cuba con tus divisas de aquí. ¡Como si tuviéramos un chorro de dólares guardados bajo el colchón!

¿Y esto por qué es un bochinche grande?

Esto importa, y mucho, porque la gente de a pie en Cuba se las ve negras para conseguir un mísero dólar. Mientras tanto, Etecsa sigue facturando a manos llenas en la moneda gringa, esa que cada día que pasa se aleja más del bolsillo del cubano común.

Es como si te invitaran a una fiesta con manjares, pero para entrar tienes que pagar con algo que solo tienen los que están fuera del país. La gente se queda con el deseo, o tiene que mendigarle al familiar de Miami que suelte el dinero.

Al final, lo que cambia es que la brecha se hace más grande. Quien tiene a alguien fuera, conecta; quien no, se queda mirando la luna. ¡Y Etecsa, a lo suyo, haciendo su agosto en febrero!

¿Qué dice la gente y qué dice la empresa?

Etecsa, como siempre, anuncia su promoción con bombos y platillos, explicando que los 25GB se acumulan con bonos anteriores y que la vigencia se extiende. Nos dicen cómo consultar el saldo y que se pueden hacer varias recargas, siempre que no pases de los 500.000 CUP en el saldo principal.

Desde afuera, las agencias de recarga confirman los precios en dólares, dejando claro que el que quiera su gigabyte, tendrá que desembolsar. Y aquí, en la calle, el comentario es el mismo: ¿dónde sacamos esos dólares, si con lo que ganamos no da ni para el arroz?

La indignación es sabrosa, la gente se queja con razón. Es una situación que nos pone a pensar en la doble moral de seguir pidiendo divisas que son inalcanzables para la mayoría de los que vivimos aquí.

¿Qué viene ahora con todo esto?

Pues lo que viene es lo de siempre: los cubanos que tienen familia o amigos en el extranjero se van a activar para que les manden la recarga. El que no tiene esa suerte, se quedará viendo un horno y sin pan.

Etecsa seguirá con su negocio redondo, facturando en dólares, y la gente seguirá en la pelea del día a día, buscando la manera de conectarse en un país donde la conectividad es un lujo que se paga caro.

Habrá que seguir de cerca hasta cuándo duran estas promos y qué otras trampas nos tiene la empresa. Porque en Cuba, como dice el dicho, “el que no llora, no mama”, y aquí, con el dólar, estamos mamando fuerte.

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