¡Ocho Gringos Graves! 140 Heridos en la Furia Épica Contra Irán

Estados Unidos reporta 140 militares heridos en la Operación Furia Épica contra Irán. La mayoría son leves, pero ocho permanecen graves.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se está poniendo caliente con esa Operación Furia Épica que se inventaron los yanquis contra Irán. Resulta que desde que empezaron los fuegos artificiales, ya van reportando como 140 militares de Estados Unidos con camisitas de fuerza, o por lo menos, vendados de alguna forma.

El Departamento de Defensa soltó la primicia, y aunque dicen que la mayoría son raspones y curitas, no dejan de ser números que dan pa' pensar. ¡Imagínate tú, diez días de guerra y ya tienes un reguero de gente con dolencias!

¿Dónde fue la trifulca y cuándo?

Esto se está cocinando allá por Medio Oriente, donde el ambiente siempre está que explota. La ofensiva arrancó hace como diez días, y desde entonces, el campamento yanqui se ha convertido en una especie de enfermería improvisada. El Pentágono dice que todo esto es en respuesta a unas “amenazas y acciones” que le achacan a los iraníes en la zona.

Los soldados están regados por ahí, recibiendo atención médica como pueden, en medio del relajo de la guerra. Unos con un dolorcito de cabeza, otros con algo más serio, pero todos bajo el sol ardiente de esa región.

¿Y a quién le afecta este bochinche?

Pues mira, directamente a los 140 que se llevaron su susto y sus golpes, y de paso a sus familias que están rezando en casa. Pero más allá de eso, esto significa que la tensión sigue subiendo como la espuma en ese avispero que es Medio Oriente.

El gobierno de Trump, que es el que manda ahora, insiste en que esto es necesario para “contrarrestar amenazas” y “reforzar la presencia militar”. O sea, que la cosa va pa' largo y nadie sabe cuándo va a parar este corre-corre.

¿Qué dicen los que están en el ojo del huracán?

Por un lado, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, sale a dar la cara, diciendo que la mayoría de los heridos están bien y ya volvieron a sus puestos. Dice que la atención médica funciona a toda máquina y que el impacto operativo es mínimo. ¡Menos mal que no es grave!

Pero por el otro, no deja de ser preocupante que ocho efectivos todavía estén graves, recibiendo lo mejor de lo mejor en cuidados. Los iraníes, seguro, están con su propia versión de los hechos, pero de eso no se habla mucho por allá, ¿verdad?

¿Y ahora qué se espera?

Pues lo que se espera es más de lo mismo, me temo. La cosa está en el aire, y lo que hay que seguir de cerca es si esta operación va a calmar las aguas o a prenderle más candela al fuego. Nadie tiene una bola de cristal, pero con esta gente, uno nunca sabe. Habrá que estar pendientes a ver qué se inventan después.

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