¿Y tú supiste? Estados Unidos le dio una pela a Irán en plena noche

EE.UU. bombardea objetivos iraníes clave en respuesta a ataques en Oriente Medio, elevando el riesgo de conflicto mayor y disparando el precio del petróleo.

¡Oye esto pa’ que veas!

Estados Unidos se levantó con el pie izquierdo y le dio una pela a Irán, ¡pero de las serias! Lanzaron un bombardeo brutal contra puntos clave de la Guardia Revolucionaria. Esto se pone caliente en Oriente Medio, ¡y el riesgo de que esto se descontrole es más grande que un almendro!

Los misiles y drones yanki cayeron como aguacero sobre centros de mando, almacenes de misiles y hasta sistemas de vigilancia. ¡Todo esto, supuestamente, en venganza por unos misilazos que le cayeron a una base gringa en Jordania y otros líos atribuidos a los iraníes.

¿Dónde fue la tremenda trifulca?

Los ataques fueron en la isla de Qeshm, justo en el estrecho de Ormuz, ¡que es como la autopista del petróleo mundial! También cayeron en la provincia de Juzestán. ¡Imagínate el bochinche! Y por si fuera poco, los gringos y los sauditas se fajaron juntos contra milicias proiraníes en Irak. ¡Dicen que cayeron como 20 combatientes y 6 asesores iraníes!

Hasta Jordania se metió en el cuento, diciendo que tumbaron cinco misiles que iban pa’ allá. ¡Un desastre!

¿Y a quién le importa todo este rollo?

Bueno, pues a todo el mundo, mi gente. Primero, a los que están allá metidos en el fuego cruzado. Segundo, a nosotros, porque cada vez que Irán y Estados Unidos se dan con todo, el precio del petróleo se dispara como cohete. ¡Y el estrecho de Ormuz, por donde pasa casi un cuarto del petróleo del mundo, se pone peligroso!

¿Qué dice el pueblo y las partes?

El presidente Trump, desde la Casa Blanca, dijo que esto es un “turno” y que van a “golpearlos muy duro”. ¡Unos contra otros, vaya usted a saber!

Los iraníes, hasta ahora, no han dicho nada de los misiles en Jordania. ¡El que calla, a veces, otorga, dicen por ahí!

¿Y ahora qué? ¿Se acaba el mundo?

Pues mira, la cosa se pone color de hormiga. Llevaban apenas cinco días de calma, pero con esta última jugada, se acabaron las mediaciones. El alto el fuego se ve cada vez más lejos, y el petróleo sigue subiendo. ¡Habrá que estar pendientes de este cuento, porque el que ríe último, ríe mejor!