¿Qué le pasó al pan subsidiado en Sancti Spíritus? ¡Se lo comió la escasez!
Sancti Spíritus enfrenta grave escasez de harina, afectando el pan subsidiado. El pan liberado es caro, dejando a miles de familias sin acceso al básico.
¡Oye esto pa' que veas! Las panaderías de Sancti Spíritus se están quedando sin harina, y el pan subsidiado, ese que uno espera de la libreta, ¡casi ni aparece! La cosa está que arde porque mientras el pan básico escasea, el pan de precio liberado, ese más caro, sí se puede conseguir. ¡Imagínate el bochinche y la frustración de miles de familias que dependen de ese subsidio!
Dónde y cuándo la cosa se puso fea
La Industria Alimentaria de Sancti Spíritus, que es como el corazón de la producción de pan ahí, tiene un montón de gente trabajando, pero ¡ay, mamá! El molino de Cienfuegos está parado y la harina no llega de ningún lado. Diseñada para hacer 45 toneladas de pan al día, la empresa apenas recibe nueve. ¿Qué quiere decir esto? Que solo les alcanza para el pan del consumo social y un poquito, ¡mínimo!, del pan subsidiado. Y ni eso llega seguro, porque la cosa se pone rara y uno no sabe cuándo va a aparecer.
Por qué importa este desbarajuste
Simple: el pan de la canasta básica es subsidiado por el Estado, y si no hay harina, no hay pan para la gente. Pero para el pan de precio liberado, ¡ahí sí compran materia prima importada!, aunque sea carísima. Y claro, ese costo se lo tiran encima al consumidor. Es un lío porque el que menos tiene, ¡es el que se queda sin nada! Además, los apagones tampoco ayudan, porque la masa del pan necesita su tiempo de reposo, y con los cortes de luz, el pan sale ácido, prieto y con menos peso.
Qué dicen unos y otros
El subdirector de Producción, Osney Rodríguez Espinosa, explicó el embrollo: el Estado subsidia el pan básico pero no tiene harina, mientras que para el pan liberado sí hay materia prima importada, ¡a precio de oro! Se las están ingeniando con hornos de leña y hasta pensando en paneles solares, ¡una cosa pionera! Las panaderías privadas, por su parte, parecen resolver mejor a pesar de los apagones. Mientras tanto, las panaderías y dulcerías estatales siguen haciendo panes liberados y dulces, pero no dan abasto para toda la gente que necesita.
Qué viene ahora en este cuento
Lo que está claro es que hay que seguir de cerca cómo se resuelve este problema de la harina. Las medidas de los hornos de leña y los paneles solares son un paliativo, pero la raíz del problema es la falta de materia prima para el pan subsidiado. Habrá que ver si llegan nuevas importaciones o si se reanuda la producción en otros molinos. Por ahora, la incertidumbre reina para quienes dependen de ese pan básico.