¿Le llegó el petróleo del Tío Sam a la cola del pollo?

Empresa de EE.UU. enviará gasolina y diésel a Cuba para sector privado. Marca un cambio histórico en el suministro energético y la economía de la isla.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que al fin le llegó combustible del Tío Sam a la Isla, pero ojo, no es para el gobierno ni para los militares. Una empresa de Estados Unidos, Vanguard Energy, se está botando y va a mandar un montón de gasolina y diésel. Dicen que es algo histórico y podría cambiar cómo se mueve la energía por Cuba, que anda más seca que un mojito sin ron últimamente.

Esto surge en medio de apagones que no acaban y cuando los panas de siempre como Venezuela y México no mandan lo mismo que antes. ¡Un bochinche se está formando en el mercado energético!

¿Dónde y Cuándo?

La cosa está pautada para empezar pronto, con un primer envío que traerá más de 250.000 barriles. Imagínate, 100.000 de gasolina y 150.000 de diésel saliendo de Texas. Ya tienen hasta el barco listo, uno con bandera gringa, y lo más curioso es que alquilaron almacenes allí mismo en Cuba. La movida es que la empresa se queda dueña del combustible todo el tiempo, lo trae, lo guarda y lo reparte, y los pagos nada de bancos cubanos, ¡directo afuera!

Este cargamento no es pa' cualquiera. No esperes ver camiones del gobierno o del ejército con esta gasolina. Los elegidos son los negocios privados, los cuentapropistas, las iglesias, las cosas de caridad y las embajadas. Los que tienen el combo de GAESA, el gobierno o los sancionados, ¡que se olviden!

¿Y eso a quién le cae arriba?

Mira, esto puede ser un revolú que cambie el panorama. Si logran traer combustible regularmente, no solo se va a sentir menos la falta de gasolina y diésel, sino que el sector privado podría agarrar más fuerza en cosas que antes solo manejaba el Estado. Es como abrir una puertica pa' que entren otras formas de hacer negocio en uno de los sectores más importantes de la economía.

La administración del presidente Trump dio luz verde pa' esto, incluso con las tensiones que hay. Dicen que la idea es que el sector privado cubano tenga más acceso a recursos, a pesar de que Washington ha estado apretando las tuercas a La Habana. Al final, se trata de darle un respiro a los que hacen negocios por su cuenta.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Matthew Klann, el jefe de Vanguard Energy, asegura que tienen el visto bueno de las autoridades cubanas. Él está claro en que ellos controlan el combustible de principio a fin y que los pagos se harán por fuera. Es un modelo distinto a lo que se venía haciendo, que era mandar cantiditas en contenedores. Ahora viene el envío a lo grande, por mar, y se supone que sale más barato y llega más.

Los que saben de esto, los expertos, ven esto como un posible punto de quiebre. Si sale bien, puede aliviar la sed de combustible que tiene el país y darle un empujón al emprendimiento en Cuba. Es un acuerdo que rompe con la tradición de que el Estado lo es todo en este negocio.

¿Y ahora qué?

Pues, ahora hay que ver cómo se desarrolla todo. Si los envíos llegan a tiempo, si el combustible se distribuye como dicen y si realmente llega a manos de los que lo necesitan para sus negocios o actividades. La idea es que esto siga, que no sea un evento aislado. Habrá que seguir de cerca si esto abre la puerta a más acuerdos de este tipo o si es solo una movida para un sector específico. Lo que sí está claro es que el panorama energético en Cuba podría empezar a verse diferente.