¿Y tú supiste quién pusieron de obispo? ¡El Papa León XIV le dio el puesto a un salvadoreño que 'se fajó' pa' llegar!
Papa León XIV nombra obispo a Evelio Menjívar Ayala, salvadoreño que migró irregularmente a EE. UU., un acto con gran simbolismo en el debate migratorio.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el Vaticano soltó la sopa: ¡ya hay nuevo obispo en Wheeling-Charleston, Estados Unidos! Y atención, que este señor, Evelio Menjívar Ayala, es de El Salvador y llegó a la tierra del Tío Sam en plan migrante, ¡y sin papeles al principio! El Papa León XIV se lució con este nombramiento, y créeme, esto está dando de qué hablar por todo el rollo migratorio y político que hay ahora mismo.
Este nombramiento, que ya confirmó la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), llega después de que el obispo Mark E. Brennan dijera 'hasta aquí'. Menjívar Ayala, que tiene 56 años, no es cualquier cosa. Su vida es un cuento de lucha, de salir de El Salvador huyendo de la cosa fea, la pobreza y el conflicto.
¿Dónde y cuándo pasó este cuento?
Todo esto se desarrolla en Estados Unidos, específicamente en la diócesis de Wheeling-Charleston, Virginia Occidental. Menjívar Ayala llegó a las fronteras de EE. UU. allá por 1990, con la esperanza de una vida mejor. ¡Imagínate la odisea! Contó que hasta lo detuvieron en México intentando cruzar, y que tuvo que soltar unos 'pesitos' para seguir su camino.
Después de entrar por Tijuana, logró quedarse en suelo gringo. Años más tarde, agarró el camino de la religión con todo. Lo ordenaron sacerdote en 2004 y fue recorriendo parroquias hasta que lo hicieron obispo auxiliar en Washington. Ahora, ¡zas!, obispo titular.
¿Y por qué esto importa, tú me preguntas?
Pues mira, en el ambiente que está el debate migratorio en Estados Unidos, ¡esto cae como anillo al dedo! El Papa León XIV no se ha callado nada sobre las políticas migratorias del presidente Donald Trump, y ha dicho que algunas son 'irrespetuosas'. El elegido, Menjívar Ayala, representa esa historia de migración, de aguantar y salir adelante. Es como decir: 'La Iglesia ve tu lucha'.
Su historia personal, de ser un migrante más buscando un futuro, hasta llegar a ser obispo, es un ejemplo claro de cómo uno se integra y se compromete con la comunidad, incluso en tierras ajenas.
¿Qué dicen las partes involucradas?
El Vaticano, a través de la USCCB, ha oficializado el nombramiento, destacando la trayectoria de Menjívar Ayala. La Iglesia Católica en Estados Unidos parece mandar un mensaje de reconocimiento a las experiencias de los migrantes. Por otro lado, el contexto político actual, con el gobierno de Trump y sus posturas sobre migración, hace que esta designación resuene con fuerza, posicionando al Papa León XIV como una voz que prioriza la compasión y la integración.
Se habla mucho de la resiliencia de Menjívar Ayala y su conexión con las comunidades migrantes, lo que seguramente influirá en su labor pastoral. El mundo entero está pendiente de cómo la Iglesia maneja estos temas sociales y políticos.
¿Y ahora qué, qué viene?
Pues lo que viene es seguir de cerca la labor de este nuevo obispo. Su historia personal seguramente le dará una perspectiva única para atender a las comunidades, especialmente a las migrantes. El hecho de que el Papa León XIV lo haya elegido en estos tiempos tan tensos es una señal clara de hacia dónde quiere dirigir la Iglesia su atención: hacia los que más sufren y los que más han luchado para llegar lejos.
Habrá que ver cómo su experiencia de vida moldea sus decisiones y su influencia dentro de la Iglesia estadounidense. Definitivamente, su nombramiento es un capítulo importante en la historia de la migración y la fe en Estados Unidos.