¿A Pinchazos o Por Accidente? Las Tunas Dispara Embarazos Adolescentes y Bebés Chiquiticos

Las Tunas, Cuba, enfrenta un alarmante aumento de embarazos adolescentes y bebés con bajo peso al nacer, evidenciando crisis sanitaria y social.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! En Las Tunas, la cosa se está poniendo caliente. Las autoridades sanitarias se quitaron la careta y dijeron que los embarazos en chamaquitas y los bebés que nacen como si se les hubiera olvidado crecer están disparados en los primeros meses del año.

Es un panorama que tiene a todos con el Jesús en la boca, porque no es poca cosa. La cifra de embarazos en adolescentes, que ya estaba alta, ¡se disparó más todavía! Imagínate, subió del 18% al 21% en un santiamén. Y los nenes que vienen al mundo pesando menos de lo normal también dan dolor de cabeza, sobre todo en varios municipios.

Dónde y cuándo

Esto se está cocinando en la provincia de Las Tunas, en Cuba. Los datos gordos son del primer cuatrimestre de este año, pero el periódico oficial 26 fue el que destapó la olla. Específicamente en abril se pusieron las pilas y registraron como 70 embarazos nuevos en chamaquitas, ¡imagínate!

El director de Salud, Ariel Guevara Bringa, soltó la sopa y dijo que ese índice de bebitos con bajo peso, que llegó a un 7,7%, se concentra fuerte en Amancio, Puerto Padre y la capital de la provincia. Se habla de partos adelantados, de que las madres no comen lo suficiente y de que la vida, en general, está que arde.

Por qué importa

¿Y esto a quién le cae encima? Pues a todo el mundo, mi hermano. Es un campanazo de alerta sobre la salud de nuestras futuras generaciones y de las madres, que son unas valientes. Significa que hay chamaquitas que apenas están empezando la vida y ya tienen encima la responsabilidad de criar un hijo, a veces sin las condiciones ni el apoyo necesario.

Además, un bebé que nace chiquitico, con bajo peso, tiene más riesgo de enfermarse y de tener problemas de salud toda la vida. Esto es un síntoma claro de que algo no anda bien en el sistema, desde la educación sexual hasta el acceso a la salud y el apoyo social.

Qué dicen las partes

Por un lado, las autoridades de Salud están haciendo un llamado a reforzar los hogares maternos. Dicen que si las embarazadas se quedan ahí, se les puede vigilar mejor, se evitan los partos prematuros y los nacimientos de bebés con peso de juguete.

También insisten en que las embarazadas no se deben ir de los hospitales antes de tiempo. Pero por otro lado, y esto no lo dicen ellos pero todos lo sabemos, ¡no hay ni condones! La gente está pasando trabajo, los médicos se van del país y la cosa se complica.

A nivel nacional, la cosa tampoco pinta de color de rosa. Se sabe que los indicadores de salud materno-infantil andan flojos, con más muertes de recién nacidos que antes y con la fecundidad adolescente sin bajar. ¡Un lío!

Qué viene ahora

Lo que se está viendo es que los organismos internacionales como Unicef, Unfpa y la Unión Europea se pusieron las pilas y lanzaron un programa, ¡gracias a Dios!, para tratar de ponerle freno a todo esto en Las Tunas y otras provincias del oriente. Les esperan tres años de trabajo duro para ver si mejoran la cosa.

Pero la verdad es que la raíz del problema es más profunda. Se trata de un sistema sanitario que hace aguas, sumado a una crisis económica que no da tregua y a que los servicios, pues, no son lo que eran. Hay que seguir de cerca cómo avanzan con ese programa y si de verdad logran cambiar el panorama para estas madres y estos chiquiticos en Las Tunas.

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