¡Bochinche en Santiago! Encuentran a electricista desaparecido… ¡o se lo llevaron!

Electricista Alexander Pantoja desaparece en Santiago de Cuba. Su hermana teme que alguien lo haya movido del lugar de trabajo, ya que los perros no encuentran su rastro.

¡Oye esto pa' que veas!

Un bochinche gordo se está armando en Santiago de Cuba. Alexander Pantoja, un trabajador de la Empresa Eléctrica, se perdió como si se lo hubiera tragado la tierra. Su hermana Yaima anda vuelta loca, porque sospecha que aquí hay más tela que cortar. Ella no cree que su hermano se haya perdido solito, más bien piensa que alguien le jugó una mala pasada y se lo llevó pa' otro lao'.

¡Imagínate la cosa! Los perros, esos que nunca fallan, perdieron el rastro. Eso es lo que tiene a la familia con el alma en un hilo, porque Alexander es de la casa en esas zonas, conoce el terreno como la palma de su mano. ¡Algo raro tiene que haber pasado!

¿Dónde y cuándo se puso la cosa fea?

Todo esto pasó el jueves 10 de septiembre. Alexander estaba en una zona rural de Santiago, haciendo su trabajo, como hacía siempre. Sus compañeros lo dejaron allí para que hiciera una tarea, y luego, ¡zas! Se esfumó. No es la primera vez que lo dejaban solo, él conocía el monte como la palma de la mano y sabía cómo regresar.

Lo que más preocupa a Yaima es que el man tiene años en la Empresa Eléctrica, trabajando primero en Contramaestre y luego en Santiago. Que ahora no aparezca, y que ni los perros puedan seguirle la pista, ¡eso huele a chino!

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues a la familia, claro, que no duermen pensando dónde estará Alexander. Pero también le cae a la Empresa Eléctrica, que tiene que responder por sus trabajadores. Y a la policía, que está metida hasta el cuello en la búsqueda. Esta desaparición pone a todo el mundo a pensar en las cosas que pasan en la calle, en la seguridad, en quién anda haciendo de las suyas.

La gente en el barrio está comentando, ¿qué le pasó a Alexander? ¿Se perdió, o alguien se lo llevó? Esa incertidumbre es la que tiene a todos con los nervios de punta.

¿Qué dicen las partes?

La familia, a través de Yaima, ha dicho clarito que sospechan que alguien se lo llevó. Ella misma pide que si alguien tuvo algún problema con él ese día, que hable, que dé la cara. Por otro lado, los compañeros de trabajo lo dejaron en la zona rural, según explican, algo que era normal.

Las autoridades, entre policías, rescatistas y brigadas caninas, siguen peinando la zona. La información oficial es que la búsqueda continúa, pero el misterio de los perros que pierden la pista alimenta las sospechas.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar y seguir buscando. La familia no pierde la esperanza de que Alexander aparezca sano y salvo. Pero mientras tanto, la idea de que alguien se lo llevó está en el aire, como una nube negra. Habrá que ver si la investigación arroja luz sobre este misterio, o si el silencio se lo lleva todo.

Lo que sí está claro es que hay que estar pendientes, porque uno nunca sabe lo que puede pasar en la calle. Ojalá aparezca pronto este trabajador y se aclare todo este enredo.