¿Se Acabó la Fiesta? Economista Cubano Dice que el Modelo de la Isla Está al Borde del Abismo

Un economista advierte que el modelo cubano, afectado por décadas de fracaso estructural y rigidez política, está al borde del colapso, a pesar de las restricciones externas.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa en Cuba se está poniendo color de hormiga, y no por el calor. Un economista cubano, Mauricio de Miranda Parrondo, se sentó a analizar y soltó una bomba: ¡el modelo político y económico de la isla tiene los días contados! Según él, la "ilusión" de que todo va a seguir igual podría estar llegando a su fin.

Esto no es un invento, lo soltó en un análisis para The New York Times, y Pedro Monreal, otro economista, se encargó de que corriera la voz en Facebook. Con la economía cubana dando tumbos y el pueblo sufriendo, la cosa se pone seria.

¿Dónde y cuándo se pone fea la cosa?

El economista asegura que este desastre no es solo culpa de las presiones externas, como las medidas de Donald Trump contra el petróleo. ¡Qué va! Lleva décadas fraguándose por un sistema político que no quiere soltar las riendas y se niega a hacer cambios de verdad.

La isla está sumergida en una crisis de las gordas: apagones que no acaban, comida y medicinas que brillan por su ausencia, precios por las nubes y gente que se va en masa, dejando menos gente pa' trabajar. El ambiente es de pura tensión y desesperación.

¿Y por qué esto importa, caramba?

De Miranda dice claro: aunque la Constitución diga que el socialismo es para siempre, ¡ningún régimen dura eternamente! El gobierno ha confundido seguir vivo con ser inmortal. El problema, según él, es que el miedo a que una apertura económica traiga cambios políticos tiene al Estado controlándolo todo, sin reformas de peso.

Esta rigidez es el mayor obstáculo para que la economía se levante. La gente en la calle la está pasando mal, con cada vez menos recursos. Mientras el gobierno culpa al embargo, voces como la de De Miranda insisten en que el problema es interno y necesita un revolcón de verdad para no irse al garete.

¿Qué dicen los que mandan y los que no?

El análisis señala que, por un lado, el gobierno insiste en que las dificultades vienen de fuera, del famoso "bloqueo". Se aferran a la idea de que su sistema es el único posible y que la culpa es del Tío Sam.

Por otro lado, economistas y analistas críticos como De Miranda y Monreal, e incluso la gente en la cola del pollo, sienten que la responsabilidad principal recae en las malas decisiones internas, en la falta de visión y en un control asfixiante que no deja respirar a la economía ni a las personas.

¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?

El economista advierte que el panorama no es nada alentador. La crisis se ha profundizado tanto que podría haber pasado el "punto de no retorno".

Lo que sí está claro es que la situación actual es insostenible a largo plazo. Habrá que ver si el gobierno decide hacer cambios drásticos o si prefieren seguir apostando por la resistencia hasta el final, con el riesgo de un colapso mayor.

Más noticias