¿Cómo que 2,000 pesos por un helado? El dineral que cuesta darse un lujo en Santiago

Un helado en Santiago de Cuba costó 2,000 pesos, desatando debate sobre salarios y precios ante la canasta básica.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! En Santiago de Cuba, una familia quería darse el gustico de comer helado en La Arboleda, esa heladería que tiene su historia, ¿sabes? Pues resulta que pidieron diez porciones, las normales, las que uno cree que son a precio de lo que dice el gobierno. ¡Pero no! Cuando le dijeron la cuenta, ¡zas! 2,000 pesos. ¡Dos mil pesos por helado!

Todo porque una mipyme privada se encargó de venderlo a 200 pesos cada bola. La señora que lo contó, Yannelis Martínez Yero, no es que esté en contra de que haya negocios privados, ¡qué va!, pero se quedó en shock con el precio. Imagínate tú, gastarte eso en un helado.

Dónde y cuándo

Esto pasó hace poco, en Santiago de Cuba, en la famosa heladería La Arboleda. La gente estaba allí, pensando en darse un gustico familiar, y se encontraron con esta sorpresa en la cuenta. El calorcito de Santiago y el deseo de algo fresco se toparon con un precio que no cuadraba con la realidad de muchos.

Por qué importa

Mira, esto no es solo un helado caro, es que te pone a pensar en cómo está la cosa. El salario medio en el sector estatal anda por ahí de los 7,354 pesos, más o menos. Así que una sola porción de ese helado, ¡pum!, te come casi el 3% de lo que ganas en todo un mes. Y eso sin contar que la canasta básica, si te pones a ver los números que corren por ahí, se te va más de 96,000 pesos. ¡Un desbarajuste!

La gente está que no da pie con bola con el poder adquisitivo. Ver que hasta un helado se vuelve un lujo de otro mundo, cuando antes era algo del día a día, pues levanta la ceja y enciende el debate por todos lados.

Qué dicen las partes

Bueno, la señora Yannelis expuso su caso, sin meterse con el negocio en sí, pero sí con el golpe al bolsillo. La gente en las redes, al ver esto, se puso a comentar, preocupados por cómo suben los precios de todo. Se habla de que esto pasa en otros lugares también, como Guantánamo o Sancti Spíritus, donde la comida se pone cada vez más cara.

Los números no mienten: el índice inflacionario anda por encima del 28% anual, y lo que más pesa es la comida y la bebida. Así que todos están mirando a ver qué pasa con las políticas económicas y si hay alguna forma de proteger a la gente de estos sustos.

Qué viene ahora

Pues mira, lo que queda claro es que el tema de los precios y los salarios es un dolor de cabeza que no se quita. La gente está pendiente de si esto va a seguir así, de si los precios seguirán volando o si habrá algún ajuste. Con la inflación que hay, y con productos que parecen solo al alcance de unos pocos, la cosa está que quema.

Habrá que seguir de cerca qué pasa con la economía, con las mipymes y, sobre todo, con el bolsillo del cubano de a pie. Porque al final, un helado es un helado, pero lo que representa es otra cosa. Es el reflejo de una realidad que a muchos les quita el sueño.