¡El fuego que no fue de candela! Muere 'Bin Laden' en Cárdenas, ¡qué horror!
En Cárdenas, a "Bin Laden", un hombre de la calle, lo prendieron fuego mientras dormía. Aunque lo ayudaron, no aguantó y falleció. La gente está que no se lo cree, ¡qué barbaridad!
Qué pasó
¡Ay, mi gente, que esto es pa’ no dormir! Resulta que en Cárdenas, a un pobre hombre de la calle, que le decían cariñosamente "Bin Laden", lo atacaron de la forma más cruel que usted se pueda imaginar. El hombre estaba echando un sueñito tranquilo, como hace uno, y le prendieron fuego.
Imagínese usted el susto, el dolor. Un vecino que andaba por ahí lo vio y, sin pensarlo dos veces, corrió a auxiliarlo. Lo llevó al hospital, pero ya era muy tarde. Agustín, que así se llamaba el pobre, no pudo con las heridas y nos dejó.
Dónde y cuándo
Esto no fue en la China ni en la Cochinchina, ¡fue aquí mismo en Cárdenas, Matanzas! Específicamente, en el reparto Fructuoso Rodríguez, donde hay unos quioscos con bancos. Ahí es donde "Bin Laden" solía pasar las noches, bajo el cielo cubano, sin molestar a nadie.
La tragedia ocurrió la madrugada del jueves. A esa hora, cuando todo el mundo está durmiendo o echando un cafecito, un alma desalmada decidió arrebatarle la paz y la vida a este hombre. El ambiente quedó cargado de un dolor que aún se siente por cada esquina.
Por qué importa
Esto no es un chisme más de la cola, ¡esto es un golpe directo al corazón! La comunidad de Cárdenas está de luto y con la sangre hirviendo. "Bin Laden" era conocido por todos, un hombre pacífico que no se metía con nadie, y que terminara así, quemado vivo, es algo que no cabe en la cabeza de nadie.
Este suceso nos pone a pensar en la fragilidad de la vida en la calle, en la poca protección que tienen los más vulnerables. Nos toca a todos, porque mañana puede ser cualquier otro. Es una herida que demuestra que algo anda mal cuando la crueldad llega a estos niveles.
Qué dicen las partes
Pues por ahí se comenta que ya tienen cogido al presunto agresor. Un muchacho de apenas 18 años, dice la gente. Las autoridades, como es de esperar, han abierto una investigación para esclarecer este bochinche tan doloroso y trágico.
Los vecinos no paran de repetir que Agustín "era una persona que no se metía con nadie", y eso solo aumenta la indignación. Las organizaciones de la comunidad están pidiendo que la justicia actúe con mano dura y transparencia, que se sepa bien la verdad y se castigue al culpable, para que esto sirva de ejemplo.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es esperar que las investigaciones avancen. La gente de Cárdenas quiere respuestas y, sobre todo, quiere justicia. Veremos qué dicen los tribunales y si este caso, tan sonado y doloroso, sirve para que se mire con más atención a las personas que viven en la calle.
Este suceso es un recordatorio amargo de que la violencia siempre deja marcas profundas. Hay que estar pendientes, porque la comunidad espera que de esta tragedia nazca un poco más de conciencia y respeto por los que menos tienen.