¡Dólar manda! La brecha de precios en Cuba se dispara
El dólar en Cuba se dispara a 515 CUP en la calle, superando la tasa oficial y ampliando la brecha económica que afecta a las familias cubanas.
¡Oye esto pa' que veas! La cosa está que arde en Cuba con el dólar.
Este 22 de marzo, la divisa gringa se puso su mejor traje y se pasea por la calle a 515 pesos cubanos. ¡Imagínate! Por ahí es que la gente anda haciendo sus diligencias, porque el Banco Central, con su tasa oficial de 478 CUP, parece que vive en otro planeta.
La diferencia es un golpe bajo pa'l bolsillo. Cambiar 100 dólares por la vía oficial te deja con 3.700 pesos menos que si lo haces por la izquierda. ¡Eso es casi un sueldo completo pa' muchos!
¿Y dónde es que pasa toda esta película?
La escena se repite en toda la Isla, pero es en la calle, en el mercado informal, donde se cocinan las verdaderas transacciones. Los reportes de El Toque nos ponen al tanto de este bochinche.
El euro tampoco se queda quieto, ¡va por los 580 CUP! Y el resto de las monedas, como la libra y el dólar canadiense, siguen el mismo guion de distorsión. Es un show que demuestra que lo oficial y lo real están más peleados que nunca.
Pero, ¿por qué nos importa tanto este rollo?
Porque esto no es un jueguito, papá. Esta brecha cambia la vida de la gente. El Mercado de TIENDA MLC, donde uno va a buscar lo poquito que venden, también tiene su cuento. El MLC, que es como un dólar virtual pa' comprar cositas, anda por los 400 CUP en la calle. O sea, que los dólares de verdad, los que sirven pa' irse, pa' ahorrar o pa' conseguir lo que no aparece, ¡siguen siendo los reyes!
Y pa' añadirle sabor al caldo, hasta el real brasileño y el peso mexicano se han vuelto importantes. ¿Por qué? Porque la gente anda buscando rutas por Latinoamérica, y estas monedas son el pasaporte pa' esos caminos.
¿Qué dicen los protagonistas de este lío?
Bueno, mientras el Banco Central pone su cifra oficial, la calle dicta sentencia. Unos dicen que la escasez de divisas en los bancos es la culpable, otros que es la oferta y la demanda pura y dura. Lo cierto es que la gente prefiere la calle, donde el billete habla más claro.
El gobierno, bueno, ahí están con sus políticas, pero la verdad es que los factores reales —lo que hay, lo que la gente necesita y si confían o no— son los que mandan la parada.
¿Y pa' dónde vamos ahora?
Pues mira, el panorama está caliente. Lo que está claro es que el mercado informal es el que lleva la batuta. Hay que ver si las políticas económicas logran achicar esta brecha o si la calle seguirá imponiendo su ley con el dólar al frente.
Lo que sí sabemos es que hay que seguir de cerca este baile de cifras, porque en el fondo, es la vida de todos los cubanos la que está en juego.