¡El dineral que se coge el estado con nuestros médicos! ¿Quién lo diría? ¡Descaro total!
Denuncian que el gobierno cubano explota a sus médicos en misiones, quedándose con la mayoría del dinero. Esclavitud laboral y familias separadas, mientras facturan miles de millones.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! La cosa está que arde con nuestras famosas misiones médicas. Esas que el gobierno pinta como la gran solidaridad internacional, pues, están en el ojo del huracán. Se rumora, y con mucha fuerza, que detrás de esa fachada de “ayuda” se esconde una tremenda explotación.
¡Imagínate! Dicen que el Estado cubano se queda con una tajada gigante, casi el 85% del salario que pagan los otros países por cada médico o enfermero. Estamos hablando de miles de millones de dólares, ¡una cifra que te hace temblar!
Dónde y cuándo
Esto no es un chisme de un solo lugar, mi gente. La denuncia viene de lejos, impulsada por organizaciones como Prisoners Defenders desde Madrid, quienes han recogido más de 1.400 testimonios. Han sacado a la luz los contratos y los convenios que demuestran este desbalance.
Tenemos ejemplos que pican y se extienden: en México, cobraban 3.750 dólares por doctor, pero al médico le llegaban solo 200. En Catar, ¡13.000 dólares por especialista para el Estado!, y el profesional, con suerte, veía 1.200. Y en Italia, de 4.700 euros que pagaban, el galeno recibía 1.200. ¡Un atraco a mano armada, con papeles y todo!
La cosa es tan seria que hasta la administración de Estados Unidos se está moviendo para cortarle el chorro a esta fuente de billete para el gobierno cubano.
Por qué importa
Esto no es solo un pleito por dinero, ¡qué va! Es un golpe bajo a la dignidad de nuestros profesionales de la salud, esos que dejan su vida en cada misión. La gente está que trina porque ven cómo se explota a quienes más se sacrifican por el país.
Afecta a las familias, a la imagen de Cuba en el mundo y pone en tela de juicio esa famosa “solidaridad” que tanto se pregona. ¿Cómo es posible que con tanto dinero de por medio, los nuestros vivan con tantas restricciones y angustias?
Qué dicen las partes
Por un lado, Javier Larrondo de Prisoners Defenders y otros que han investigado esto, gritan a los cuatro vientos que es pura esclavitud laboral. Hablan de jornadas que no acaban, de vigilancia constante, de pasaportes retenidos y de la amenaza de no poder regresar a Cuba por ocho años si "desertan".
Arisleydi López, una enfermera con 30 años de experiencia, lo vivió en carne propia en México y Venezuela. Dijo que era un “fraude total”, que le prometieron un sueldo digno para sus hijas y se encontró con un calvario. ¡Terminó en Estados Unidos, separada de una de sus muchachas en la isla, por no querer que la esclavizaran!
Del otro lado, el gobierno cubano se defiende con uñas y dientes. Dicen que las brigadas médicas son un pilar legítimo que sostiene nuestro sistema de salud y la economía. Para ellos, es solidaridad y diplomacía. Pero la calle y los testimonios, cuentan otra historia bien distinta.
Incluso, los relatores de Naciones Unidas ya han metido su cuchara, preocupados por violaciones laborales. Y el Parlamento Europeo también ha sacado sus resoluciones críticas. ¡La bola está rodando y no se detiene!
Qué viene ahora
Pues, el futuro de estas misiones está en el aire. Con Estados Unidos apretando las tuercas y las organizaciones internacionales investigando, el panorama no es color de rosa para el modelo actual. Los ojos del mundo están puestos en cómo se maneja este asunto.
Nuestros médicos seguirán yendo, eso es seguro. Pero la presión para que se les trate con la dignidad y el respeto que merecen, y para que reciban una paga justa, va a seguir aumentando. Hay que estar pendientes, porque esta novela cubana aún tiene muchos capítulos por escribir.