¿El CUP es un espejismo? Ulises Toirac desmenuza el caos económico cubano con humor y verdades
Humorista Ulises Toirac critica la inflación en Cuba, la desconexión del peso cubano y exige transparencia en las operaciones económicas del país.
¡Oye esto pa’ que veas!
El humorista Ulises Toirac, ese que siempre le pone picante a las cosas serias, se lanzó con todo a hablar de lo que a todos nos duele: el bolsillo. Con su tongue-in-cheek style, puso sobre la mesa el lío del peso cubano, que cada vez vale menos, los precios que suben como la espuma y esas medidas que, en vez de arreglar el desastre, parecen empeorarlo. ¡Un bochinche bien contado, pa’ que la gente entienda!
¿Dónde y cuándo se arma el lío?
El debate se armó en las redes sociales, como casi siempre ahora. Toirac, que no se anda con rodeos, se trajo una frase de la calle para describir la situación: “el quilo no tiene vuelto”. Con eso, nos deja claro que el peso cubano (CUP) y el dólar viven en planetas distintos. Dijo que prácticamente funcionan en universos separados, calificando al peso como una “realidad paralela”. ¡Imagínate tú, vivir en otra dimensión con tu propia platica!
¿Por qué importa este cuento?
Esto importa porque el bolsillo del cubano común está que no da más. Ver cómo el peso se devalúa mientras los precios se disparan es un golpe bajo diario. Toirac señala que cuando se permiten precios altísimos y luego se ponen topes bajos, se crea una distorsión. Es como si se permitiera que el barco se hunda y luego se pusieran salvavidas pequeños. Además, la falta de transparencia en cómo se manejan los recursos hace que la gente se pregunte a dónde va el dinero y por qué la situación no mejora.
¿Qué dicen las partes?
Según Toirac, las autoridades intentan controlar los precios, pero a veces la forma en que lo hacen genera más problemas. Él critica que se mezcle la mayor circulación de dinero con topes de precios. Si no hay suficiente mercancía, ponerle un techo a los precios puede hacer que todo desaparezca de las tiendas oficiales y termine en el mercado negro. Él reclama que toda operación económica, sea del gobierno o de quien sea, debe ser auditable. ¡Que se pueda investigar y analizar todo, sin excepción!
¿Qué viene ahora en esta novela?
Lo que queda claro es que la situación económica en Cuba sigue siendo un rompecabezas sin solución a la vista. La exigencia de transparencia por parte de Toirac pone el foco en la necesidad de que las cuentas estén claras. Habrá que ver si estas reflexiones, cargadas de humor pero con verdades como puños, logran mover el avispero. Por ahora, el panorama es incierto y la gente sigue esperando que la “realidad paralela” del peso cubano se parezca un poquito más a la vida real.