¡El FBI toca la puerta en Miami y "El Cangrejo" se enfurece!

Agentes del FBI investigan a familiares de un funcionario cubano en Miami, provocando la molestia de "El Cangrejo", nieto de Raúl Castro.

¡Oye esto pa' que veas lo que se está cocinando!

Parece que el FBI se puso las pilas y anda tocando puertas en Miami, pero no a cualquiera. Fueron a buscar a dos primos de uno de los duros del gobierno cubano, los hijos de Óscar Pérez-Oliva Fraga, quien es ministro y vice primer ministro allá en la isla.

Los agentes, según cuentan por ahí, querían información y hasta un teléfono para hablar directo con el papá. Los muchachos, Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva, dijeron que nanai, que no daban contacto, y corrieron a avisar a la familia.

¿Y esto dónde y cuándo pasó?

Todo este bochinche ocurrió allá en Miami, Estados Unidos. Todavía no se dice la fecha exacta, pero se sabe que fue hace poco, porque la cosa está caliente. Los que se vieron con el FBI son los hijos de Pérez-Oliva Fraga, quienes tienen su vida montada hace años en los Estados Unidos.

Imagínate el panorama: agentes federales preguntando por un alto funcionario cubano. Un encuentro así no significa que uno esté metido en lío, pero la cosa se pone tensa cuando meten a la familia.

¿Y por qué esto importa tanto?

Pues mira, esto se pone bueno porque la reacción no se hizo esperar. Dicen que "El Cangrejo", ese nieto de Raúl Castro que anda metido en los contactos con Washington, se puso como un león.

Supuestamente, a "El Cangrejo" no le gustó un pelo la movida del FBI y le soltó a unos cuantos gringos que así no se puede hablar, que eso podía dañar las conversaciones entre los dos gobiernos. ¡Imagínate, el peso que tiene ese muchacho!

¿Qué dicen unos y otros?

Aquí es donde se pone interesante, porque nadie ha soltado prenda oficialmente. El FBI no ha dicho por qué quería hablar con los hijos de Pérez-Oliva ni por qué buscaban al ministro.

Por el lado cubano, la molestia la estaría manifestando "El Cangrejo", considerando la acción del FBI como "inaceptable". La familia Pérez-Oliva, por su parte, se negó a dar el contacto de su padre a los agentes federales.

Lo que se sabe es que Pérez-Oliva Fraga es de la familia extendida de los Castro y ha subido como la espuma en el gobierno. Sus hijos viven tranquilos en Miami, o eso creían.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este chaparrón?

La gran pregunta es qué buscaba el FBI y por qué se metieron con esta familia. Lo que sí está claro es que "El Cangrejo" está atento y parece que no le gusta que toquen a los suyos, menos cuando hay conversaciones importantes entre Cuba y Estados Unidos.

Habrá que ver si esta situación tensa las cuerdas entre La Habana y Washington o si solo queda en un susto para los Pérez-Oliva y un dolor de cabeza para "El Cangrejo". Lo cierto es que la noticia está dando de qué hablar y mantiene a todos con la expectativa.