¿Combustible pa’ Cuba? EEUU le pone el ojo a un cargamento que se despistó
EE.UU. investiga un cargamento de combustible que zarpó de Colombia y habría tenido como destino Cuba, con posibles vínculos a redes de Álex Saab.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Estados Unidos tiene un cargamento de combustible bajo la lupa. Un buque, el Ocean Mariner, salió de Colombia con destino a República Dominicana, pero las alarmas se encendieron porque parece que le querían dar un desvío pa' Cuba. ¡Imagínate el bochinche!
La cosa se puso seria cuando la Guardia Costera de los yuma se metió en el asunto. Parece que el negocio era vender diésel subsidiado, declarándolo como otra cosa pa' disimular. Al final, el combustible terminó vendiéndose en Bahamas a una megaempresa, pero el rastro sigue caliente.
Dónde y cuándo
Todo este enredo se armó a principios de febrero de 2026. El buque zarpó desde Colombia, y aunque la ruta oficial era pa' República Dominicana, se sospecha que la verdadera intención era llegar a la isla. Al final, el destino final del combustible fue Bahamas.
En la negociación, que se estima en más de 6,9 millones de dólares, estuvieron metidas varias compañías colombianas e internacionales. Hasta autoridades colombianas y un funcionario de Ecopetrol estuvieron al tanto del movimiento inicial, pero Washington ya le echaba un ojo a ese buque por antecedentes.
Por qué importa
Esto importa porque Estados Unidos tiene sanciones fuertes contra Cuba, y si se confirma que intentaron meterle combustible burlando esas reglas, ¡se arma tremendo lío! El gobierno de Trump reforzó esas sanciones, así que cualquier intento de darle un respiro a la isla por esta vía se mira con lupa.
Además, el caso salpica a redes que supuestamente están vinculadas a Álex Saab, un nombre que ya ustedes saben que ha dado mucho de qué hablar en estos asuntos de movimientos extraños. Si se comprueba la conexión, la cosa se pone más peliaguda.
Qué dicen las partes
El que ha salido a dar la cara es un empresario llamado Felipe de la Vega Vergara. Él dice que no tiene nada que ver con esa venta sospechosa y que no trabaja con países o productos sancionados. Niega cualquier participación en este enredo del combustible.
Por otro lado, la investigación de Estados Unidos sigue su curso. El FBI está revisando todas las operaciones que podrían estar destinadas a abastecer a Cuba evadiendo las restricciones. De momento, no hay acusaciones formales, pero el expediente está bien caliente.
Qué viene ahora
Pues ahora lo que queda es esperar a ver qué saca el FBI de todo este chisme. Si encuentran pruebas de que se violaron las sanciones o de que hay vínculos con redes investigadas, podrían caerle encima a los implicados. El destino de ese combustible y de los que lo movieron está en el aire.
Habrá que seguir de cerca cómo se desarrolla esta investigación, porque involucra temas de sanciones, posibles redes de contrabando y un cargamento millonario. ¡Esto tiene para rato y seguro dará más de qué hablar!