¡Tremendo chanchullo! Cuba le compra gasolina y diésel a EE.UU. para su gente y hasta se les queda corto

El sector privado cubano importó casi 24 millones de dólares en combustibles de EE.UU. en mayo, pero las cantidades son insuficientes para la crisis de la isla.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en mayo, los compayes del sector privado en Cuba se rascaron el bolsillo y le compraron a Estados Unidos combustible por casi 24 millones de dólares. ¡Imagínate! Esto pasa justo cuando la isla está que no da más con la escasez de gasolina y el petróleo brillando por su ausencia.

Es una movida que tiene a todos hablando, porque a pesar de las restricciones, parece que algo de combustible gringo ha logrado llegar para mantener a flote a los emprendedores cubanos.

¿De dónde salió y qué se trajeron?

Los números dicen que desde Miami, Tampa y hasta Houston salieron cargamentos de esos que calientan motores. Hablamos de diésel, gasolina sin plomo, lubricantes y hasta queroseno, todo ese brebaje que hace andar el mundo.

Según cuentan por ahí, estos negocios se hacen bajo una excepción para que los privados compren directo, sin que el gobierno tenga que meterse en el medio. Pero ojo, que la cosa no es pa' tirar cohetes.

¿Y eso resuelve el problema? ¡Ni por asomo!

Aunque suene a que están resolviendo, la verdad es que la cantidad de combustible que pueden traer estos compadres es como ponerle una curita a una herida de bala. Hablamos de depósitos de apenas 25.000 litros, una pizca comparada con lo que Cuba necesita de verdad.

La isla se traga como 100.000 barriles de petróleo al día, y si solo sacan 40.000 de su propia tierra, pues te imaginas el boquete que queda. La falta de combustible ha puesto el país de cabeza, con apagones hasta en el cielo.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, los privados que logran acceder a este combustible, aunque sea poquito, dicen que les ayuda a mantener sus negocios funcionando, a seguir echando pa'lante con lo que hay.

Del otro lado, la realidad cruda es que esta importación privada, por más que se agradezca, no puede ni de cerca suplir los grandes buques cisterna que antes llegaban con el petróleo que de verdad importa para que la economía y el sistema eléctrico no se nos vayan al garete.

¿Y ahora qué? A ver qué pasa...

Lo que está claro es que la situación sigue tensa. Este combustible de EE.UU. es como un salvavidas pequeño en medio de un océano de necesidad. Habrá que seguir de cerca si se abren más puertas o si esto se queda solo en una ayuda minúscula mientras la isla sigue buscando cómo llenar su tanque.