¿Adivina quién sacó la cabeza de la soga? Liberan a periodista gringa secuestrada en Irak

Periodista estadounidense Shelly Kittleson, secuestrada en Irak por milicia proiraní, fue liberada gracias a operativos de EE.UU. y autoridades iraquíes.

¡Oye esto pa' que veas lo que se supo!

La periodista gringa Shelly Kittleson, que la tenían secuestrada allá en Bagdad, ¡ya está libre! La semana pasada se la llevó la gente de Kataib Hezbolá, que son unos cuantos proiraníes y están en la lista de terroristas del gobierno de Estados Unidos. Pero tranquilos, que la sacaron de ahí y ahora la están poniendo a salvo para que salga de Irak.

El secretario de Estado gringo, Marco Rubio, fue el que soltó la sopa. Dijo que la muchacha está bien y que agradece un montón a todas las agencias de allá, al FBI, al Defense Department, y también a la gente del Consejo Judicial Supremo de Irak y a otros socios locales que echaron una mano. ¡Menudo jaleo para traer a la señora de vuelta!

¿Y eso dónde y cuándo pasó?

Imagínate, todo el lío se armó cerca de Bagdad. Hace unos días, las autoridades iraquíes pillaron a un sospechoso que parece que tiene que ver con ese grupo proiraní. La periodista, que vive en Roma y escribe para cosas como Al-Monitor, la habían identificado gracias a las organizaciones que defienden a los periodistas.

Kataib Hezbolá hasta sacó un video como prueba de vida, diciendo que la soltaban con la condición de que se fuera del país rapidito y con una advertencia: que no esperaran que se repitiera algo así.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Pues mira, esto le cae arriba a la Administración de Donald Trump, que presume de que no dejan a ningún ciudadano americano colgado en el extranjero. Básicamente, el gobierno dice que usará todos los medios para traer de vuelta a los secuestrados y meter en cintura a los culpables.

Para la gente que trabaja en zonas de conflicto, esto es un recordatorio de lo peligroso que puede ser el trabajo. También demuestra que la cooperación entre países, aunque sean a veces un poco tensos, puede dar resultados para proteger a la gente.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, la milicia proiraní Kataib Hezbolá dijo que la soltaban con condiciones y una advertencia clara para el futuro. Por otro lado, el gobierno de Estados Unidos, a través del Secretario de Estado Rubio, está agradecido por la colaboración recibida, tanto de sus propias agencias como de las autoridades iraquíes.

Un amigo de la periodista, que ha estado en contacto con las autoridades, confirmó que está a salvo y agradeció públicamente la coordinación que hubo para garantizar su seguridad. La liberación pone fin a días de mucha tensión.

¿Y ahora qué se espera?

Pues la periodista está ahora bajo custodia segura, organizando su regreso a un lugar tranquilo fuera de Irak. Mientras tanto, la investigación sigue para ver si pueden responsabilizar a los que la secuestraron. La cosa se pone tensa a veces por allá con esas milicias, pero por ahora, la historia termina con la señora fuera de peligro.

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