¡Le quitan la ciudadanía a Rocha! Exdiplomático vendido a Cuba, pillado con los crespos hechos.

Estados Unidos busca revocar la ciudadanía de Víctor Manuel Rocha, exdiplomático acusado de espiar para Cuba por décadas mientras servía al gobierno estadounidense.

¡Oye esto pa' que veas!

Agárrate, que la cosa se puso brava en los tribunales de Miami. El gobierno de Estados Unidos se metió en un lío con un exdiplomático de altos vuelos, Víctor Manuel Rocha. La cosa es que lo quieren dejar sin la ciudadanía que tanto le costó conseguir, porque resulta que el hombre, según dicen, se la pasó por décadas vendiéndole secretos a Cuba mientras se paseaba por los pasillos del poder gringo. ¡Imagínate el bochinche!

Los fiscales federales han puesto una demanda en un tribunal de Miami, alegando que Rocha, nacido en Colombia, consiguió su ciudadanía en 1977 y 1978 mintiendo como bellaco. Supuestamente, el tipo negó cualquier vínculo con el Partido Comunista y juró lealtad a los Estados Unidos, pero la realidad era otra: ya le estaba haciendo el trabajo sucio a la inteligencia de La Habana.

¿Dónde y cuándo fue este merecumbé?

El asunto se destapó porque Rocha, a sus 75 años, ya está cumpliendo una condena de 15 años en una cárcel de Florida. Esto es porque se declaró culpable en 2024 de conspirar para actuar como agente ilegal de otro país y de defraudar a los Estados Unidos. ¡Un combo completo!

Pero la cosa va más allá. Según la demanda, Rocha mismo admitió que empezó a trabajar para la inteligencia cubana allá por 1973. ¡Cinco años antes de volverse ciudadano gringo! Y claro, después usó sus puestos en el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional para hacerle los coros a la dictadura cubana. ¡Tremendo personaje!

¿Y a quién le cae esto arriba?

Bueno, a Rocha le va a caer encima la ley, sin duda. Pero esto importa porque demuestra cómo alguien en una posición tan delicada puede traicionar la confianza de un país entero. Además, pone en entredicho los controles de seguridad y la confianza depositada en funcionarios que manejan información sensible.

El hecho de que supuestamente utilizara sus cargos para beneficiar a Cuba mientras era un alto funcionario estadounidense es un golpe fuerte a la integridad de las instituciones. Esto podría generar más escrutinio en futuros nombramientos y procesos de selección de personal en áreas de seguridad nacional.

¿Qué dicen las partes?

Los fiscales están que trinan y aseguran que en el proceso de naturalización, Rocha dijo que creía en la Constitución de Estados Unidos y que no tenía afiliación comunista. ¡Mentira cochina, según ellos! Por otro lado, Rocha, en conversaciones con un agente encubierto del FBI que se hizo pasar por un contacto cubano, supuestamente confesó orgullosamente sus años de servicio a La Habana.

Incluso, se dice que se refirió a Estados Unidos como “el enemigo” y que elogió a Fidel Castro, afirmando que sus acciones habían fortalecido “la Revolución” de manera “inmensa”. ¡Vaya descaro!

¿Y ahora qué?

Pues mira, la demanda en Miami busca anular su certificado de naturalización y que devuelva todos los pasaportes y papeles gringos que tiene. Básicamente, quieren borrarlo de la lista de ciudadanos estadounidenses. Lo que está claro es que este caso deja al descubierto una traición de décadas y un espionaje que llegó hasta lo más alto.

Habrá que ver cómo se desarrolla todo esto en los tribunales, pero lo que es seguro es que a Víctor Manuel Rocha le espera un futuro bien oscuro, y no precisamente el del sol caribeño.

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