¡Qué Bochinche en Labiofam! Dos Muertos por un Tanque Misterioso

Dos obreros murieron asfixiados por gases tóxicos en un tanque de miel de pulga en Labiofam, Villa Clara. Un compañero intentó rescatarlos y también falleció.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo bochinche se formó en Villa Clara. Dos trabajadores de la empresa Labiofam se nos fueron pa'l otro barrio el martes 16 de junio. Un accidente laboral de esos que te quitan el aire, literalmente. Estaban metidos en faena, limpiando un tanque, y ¡zas! Se encontraron con unos gases tóxicos que no perdonan.

Uno de los fallecidos, conocido como Yunior, estaba adentro, en un tanque lleno de esa miel de pulga, cuando los vapores empezaron a hacer de las suyas. Se quedó sin aire, sin poder salir. Imagínate el cuadro.

¿Dónde y cuándo pasó el drama?

El chisme caliente es que fue en una instalación de Labiofam en Villa Clara. El martes 16 de junio, en pleno día, pasó esta desgracia. El ambiente, seguro, se llenó de tensión y gritos cuando se dieron cuenta del lío. Un lugar de trabajo se convirtió en escena de tragedia.

El periodista Francisnet Díaz Rondón contó que Yunior estaba trabajando en el tanque cuando los gases lo atacaron. Un compañero, Eduardo, vio el peligro y sin pensarlo dos veces se metió a ayudarlo. Tristemente, los gases no discriminaron y se cobraron la vida de ambos.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, a dos familias enteras les cayó el mundo encima. Hijos, parejas, todos afectados por esta pérdida tan dura. Labiofam pierde a dos trabajadores, y la gente en la calle se queda comentando: ¿y las medidas de seguridad? ¿Por qué pasan estas cosas?

Esto nos recuerda que hay trabajos que tienen más peligro que un billete de lotería, y que hay que cuidarse el doble. La prevención, dicen los que saben, es la clave para que no sigamos contando estas historias de dolor.

¿Qué dicen las partes?

Por ahora, de parte de Labiofam o de fuentes oficiales, no ha salido mucho detalle. Solo lo que contó el periodista, que habló con familiares y amigos. Se habla de gases tóxicos en un tanque de miel de pulga.

Los que conocen a Yunior lo describen como un trabajador fuerte, que le metía duro a su chamba y hacía cosas por su cuenta para sacar adelante a su familia. Su partida, dicen, deja un vacío.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene?

Pues ahora lo que queda es esperar a ver si se aclara bien qué pasó y si se toman medidas para que no se repita algo así. Lo que sí está claro es que es una tragedia que enluta a dos familias y deja pensando a muchos sobre la seguridad en el trabajo.

Hay que seguir de cerca este asunto para ver qué conclusiones sacan y si se toman medidas serias. Por ahora, solo nos queda el lamento y las condolencias para los familiares de Yunior y Eduardo.