¿Se echó a perder el avión? Dos pilotos mueren en intento de aterrizaje forzoso en La Romana
Un avión ejecutivo Gulfstream G200 se estrelló cerca del Aeropuerto de La Romana, República Dominicana, tras una emergencia. Dos pilotos fallecieron.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la escena: un avión de esos elegantes, un Gulfstream G200, que sale de La Romana con rumbo a Austin, Texas. Todo tranquilo, hasta que poco después de despegar, algo se pone feo. La nave empieza a tener problemas y la tripulación, con el corazón en un puño, decide que lo mejor es intentar volver al aeropuerto de donde salieron.
Pero, ¡ay, Dios mío! Antes de poder tocar tierra, el aparato no aguanta más y se viene abajo. Un drama total, justo ahí, cerca de la pista. El resultado, de esos que nadie quiere escuchar: dos personas que se nos fueron.
¿Dónde y cuándo pasó el bochinche?
Esto fue este domingo, ahí mismito, en las cercanías del Aeropuerto Internacional de La Romana, en el este de la República Dominicana. El avión, con matrícula N318JF, iba a buscar la vida pa' Texas, pero se quedó a medio camino.
Los que iban al mando, y que lamentablemente ya no están con nosotros, eran el piloto Erick Diago y el copiloto Rudy Gahasal. La nave había parado en La Romana para llenar el tanque y dejar a un par de pasajeros antes de seguir su viaje. Fue justo después de ese recargado que detectaron la emergencia, como a unas 16 millas náuticas al suroeste de la terminal.
¿Y esto por qué nos importa?
Bueno, primero que nada, es la vida de dos personas que se pierden. Y segundo, porque estas cosas siempre ponen a la gente a hablar y a preocuparse. Un accidente de aviación, y más uno de estos aviones privados que uno ve por ahí, siempre da de qué pensar.
Aquí en Dominicana, el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) ya están metidos en el asunto. Tienen que averiguar qué fue lo que pasó para que esa nave no pudiera regresar a la pista.
¿Qué dicen unos y otros?
Por ahora, lo que se sabe es que la nave era del 2004, un jet ejecutivo de esos que se usan para negocios. Las autoridades no han soltado prenda sobre si fue un motor, un error humano, el clima, o qué sé yo qué más lo que causó esta tragedia.
La Comisión Investigadora está recogiendo todas las pistas, hablando con la torre de control, revisando las cajas negras si es que las encuentran enteras. Mientras tanto, la gente del sector aeronáutico está de luto y esperando un informe que aclare este misterio.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar a ver qué sacan las investigaciones. Las autoridades prometen dar más detalles pronto, pero mientras tanto, el ambiente está tenso. Tienen que decirnos qué pasó realmente con ese Gulfstream G200 para que esto no vuelva a suceder.
Seguiremos de cerca lo que digan el IDAC y la CIAA. Esperemos que pronto tengamos respuestas claras sobre este lamentable suceso que ha enlutado al sector aeronáutico dominicano.