¿Y tú supiste? Dólar y Euro se pegan a la pared, MLC hace de las suyas en la calle
El 31 de marzo de 2026, el dólar y el euro se mantienen estables y altos en el mercado informal cubano, mientras que la MLC fluctúa.
¡Oye esto pa' que veas!
Prepárate, que este 31 de marzo de 2026, la calle sigue hablando duro de las divisas en Cuba. El dólar y el euro se quedaron ahí, pegaditos a los precios altos, sin mover mucho el pie. Pero ojo, la Moneda Libremente Convertible, la MLC, esa sí que anda mareando la perdiz, bajando y subiendo como si fuera un yoyo. Esto pasa porque la economía está apretada y no aparece billete verde ni pa' donde mirar.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Esto fue en el mercado informal de Cuba, el martes 31 de marzo de 2026. En la calle, el que quería vender un dólar gringo se llevaba unos 515 pesos cubanos. El euro, ese ni se diga, seguía más caro, en unos 580 pesos por cada euro. La cosa no se movió mucho en un día, pero el peso cubano sigue con la cabeza abajo frente a las monedas fuertes.
¿Y a quién le importa esto?
Pues a todo el que tiene que bregar con la plata en Cuba. El mercado de la calle es el que manda ahora, porque en los bancos las cosas son de otro planeta. Si te mandan una remesa, si quieres guardar tu dinerito o si tienes que comprar algo que no sea en CUP, te fijas en estos precios. La diferencia entre lo que se ve en la calle y lo que dicen en la oficina del gobierno es un mundo, y eso afecta cómo la gente vive, gasta y piensa.
¿Qué dice la gente?
Por un lado, los que manejan la economía del país, bueno, ellos tienen sus números y sus tasas. Pero en la calle, la gente ve otra cosa. Unos dicen que el dólar y el euro están así porque es lo que hay, y la MLC se mueve raro por las compras y las restricciones. Unos venden, otros compran, y cada uno tiene su cuento.
¿Y ahora qué?
Bueno, el panorama no se ve fácil. El peso cubano sigue temblando y las monedas extranjeras, sobre todo el dólar y el euro, no bajan de donde están. La MLC, con sus subidas y bajadas, nos dice que las cosas están movidas. Hay que seguir mirando qué pasa, porque la economía en la isla no para de dar sorpresas.