¡Dólar y Euro en Cuba como cohete sin permiso!
El dólar y el euro se disparan en el mercado informal de Cuba, dejando las tasas oficiales por el piso. La gente a la carrera buscando qué hacer con tanto bochinche de dinero.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas qué papelazo... en la Isla, el dólar y el euro se han vuelto locos otra vez en la calle. Mientras el Banco Central se hace el de la vista gorda y mantiene sus números quietecitos, en el barrio la cosa es otra. Las divisas extranjeras están subiendo como la espuma, dejando a la gente con la boca abierta y la cartera temblando. ¡Una brecha que ni el Malecón en marea alta!
Es como si hubiera dos países: uno en los papeles oficiales y otro en el día a día de la gente. El mercado informal le está dando una paliza al oficial, y el peso cubano se tambalea más que guagua vieja.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo, el 25 de febrero de 2026, aquí en nuestra querida Cuba. El Banco Central, con su tasa de 463 CUP para el dólar y 545.46 para el euro, parece vivir en otro planeta.
Pero en la calle, donde la gente se busca la vida, el dólar ya llegó a 508 CUP y el euro a 570 CUP. ¡Una diferencia que te revienta el bolsillo sin preguntar! La tensión se siente en cada cola y en cada esquina.
Por qué importa
Y esto, mi gente, no es chiste. Esta subida de las divisas es un golpe directo a la mesa del cubano de a pie. Afecta el pollo de la cola, la guagua para el trabajo, las medicinas que no aparecen y todo lo que uno necesita para sobrevivir.
La planificación económica se vuelve un rompecabezas imposible y la inflación real te come vivo, sin que nadie ponga el cascabel al gato. Cada día es una aventura para poder estirar el dinero.
Qué dicen las partes
Por un lado, el gobierno y el Banco Central con sus cifras oficiales, como si aquí no pasara nada gordo. Mantienen la calma en sus comunicados, pero la calle no les cree.
Pero por otro, la gente, que no tiene ni un dólar en los bancos estatales, tiene que ir a la calle a buscarse la vida. La alta demanda de divisas y la escasez en las oficinas te empujan al mercado informal, donde la cosa se mueve por su cuenta. ¡Unos dicen que es la demanda, otros que es la falta de oferta, pero el bolsillo es el que sufre!
Qué viene ahora
Así que, ¿qué nos espera ahora? Pues la cosa pinta para largo. Seguramente la presión sobre el dólar y el euro seguirá, y la incertidumbre será la moneda más fuerte.
Habrá que seguir con el ojo pelao, porque las divisas, más allá de los números oficiales, son el verdadero termómetro de cómo está el patio en la Isla. ¡Prepárense, que esto no tiene pinta de calmarse, la olla sigue en ebullición!