¿Y ahora qué, cubanos de Miami? El voto latino se revuelve contra Trump y Salazar

El voto latino en el distrito 27 de Florida reevalúa su apoyo a republicanos como María Elvira Salazar debido a políticas migratorias y económicas.

¡Oye esto pa' que veas! En el distrito 27 de Florida, donde la gente habla español a grito pelao, hay un bochinche bueno. La cosa es que el voto latino, ese que siempre ha sido medio republicano, está con la cabeza dando vueltas. Dicen que las políticas de migración de Donald Trump y el bolsillo cada vez más flaco están haciendo que mucha gente piense dos veces antes de votar por el mismo partido.

Todo esto se pone bueno porque se acerca noviembre y el escaño en la Cámara de Representantes está que arde. La republicana María Elvira Salazar, que es de aquí mismo, tiene que sudar la gota gorda para que la reelijan.

¿Dónde y cuándo?

Esto está pasando en el condado de Miami-Dade, en Florida, específicamente en el famoso distrito 27. Es una zona donde la comunidad cubana tiene mucho peso, sobre todo en sitios como la Pequeña Habana. Las elecciones son el 3 de noviembre, pero ya el calor se siente. Imagínate, tres de cada cuatro personas aquí se identifican como hispanos o latinos. ¡Un gentío!

¿Por qué importa?

Pues importa porque este distrito ha sido un nido republicano por años, pero ahora el descontento con Trump y las políticas de inmigración está que corta. La gente está preocupada por cómo los tratan en el tema migratorio y, claro, porque la vida está más cara que un café con leche en La Habana vieja. Si este voto cambia, se puede mover el avispero político.

Salazar, que es cubana, ha dicho que no le encantan algunas cosas de Trump, pero eso le ha traído líos con el presidente. Su oponente, Eliott Rodríguez, un periodista que se estrena en esto de la política, le está pisando los talones. Él habla de defender a los inmigrantes y de que la gente pueda pagar la renta sin vender un riñón.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, la gente está molesta con las medidas migratorias del gobierno, y eso que hubo quienes votaron por Trump. Por otro, Salazar dice que ella tiene sus diferencias, pero sigue en el partido. Rodríguez, el demócrata, ve esto como una oportunidad de oro, hablando de la casa, la comida y todo lo que sube de precio.

Pero no te creas, no todo el mundo se va con los demócratas de cabeza. Hay quienes están frustrados con los dos partidos y sienten que nadie les resuelve los problemas de verdad.

¿Qué viene ahora?

Lo que viene es seguir de cerca este distrito. Ya ha pasado antes que cambie de color político, con Donna Shalala ganándole a Salazar, y luego ella recuperando el puesto. Ahora, con la inmigración, la economía y las pullas entre Salazar y Trump, este distrito 27 está más caliente que el asfalto en agosto. Hay que ver qué decide la gente, porque esto puede ser clave.