¿Y si ponemos un panel pa' quitarle el brete a la Unión Eléctrica?
Un dirigente cubano sugiere que los ciudadanos instalen paneles solares para ayudar a aliviar los apagones, pero el costo es un obstáculo para muchos.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa con los apagones en Cuba está que arde, y ahora sale un director de la industria electrónica, Edel Gómez Gómez, con una idea candente: ¡que la gente ponga sus propios paneles solares en el techo!
El hombre, que dirige la Empresa Industria Electrónica Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, dice que si cada uno se pone un panel, se le quita un pedacito del problema a la Unión Eléctrica. Vamos, que no podemos dejar a los que mandan solos en esta pelea contra la oscuridad.
¿Dónde y cuándo se oye este bochinche?
La cosa se dijo hace poco, en medio de un calor que pela y unos apagones que no se acaban. Estamos hablando de que los cortes de luz se están poniendo largos, afectando hasta el agua que sale por el grifo, la comida que se daña y todo lo que uno hace en el día.
Esto no es un rumor de esquina, lo dijo un jefe. Y la gente, pues, escuchando y comentando en las colas, en la guagua, en todas partes.
¿Y a mí qué me importa esto?
Pues mira, importa porque los apagones te joden la vida. Si no hay luz, no hay nevera, no hay ventilador, no puedes ni cocinar bien. Afecta el trabajo, la casa, todo.
La idea del panel solar, aunque suene a salvación, también trae un pero grandote: ¡la plata! Para mucha gente, comprar e instalar esos aparatejos es como pedir la luna.
¿Qué dicen los que están metidos en el tema?
Por un lado, está el señor Gómez Gómez, que le pone el pecho a la idea de que el pueblo ayude a resolver. Él cree que la energía fotovoltaica es un empujoncito que se le puede dar al sistema.
Por otro lado, está la gente de a pie, que dicen que eso de los paneles es caro, un lujo. ¿Cómo van a poner un panel si a veces no tienen ni pa' comer? Claro que también hay quienes piensan que si el gobierno ayuda, quizás la cosa se ponga más fácil.
Cuba lleva tiempo intentando meterle más a las energías renovables, y la solar es una de ellas. La idea es depender menos del petróleo y tener la luz más estable.
¿Y ahora qué se espera?
Pues mientras se buscan soluciones, los apagones siguen. La luz es un tema candente, y la gente sigue debatiendo qué hacer para que no falte.
Habrá que ver si la propuesta de los paneles solares se convierte en algo más que palabras, y si se encuentran formas de que los cubanos puedan acceder a ellos para aliviar esta pesadilla de los cortes de luz.