¿Y a este quién le pone el cascabel? Las críticas en Cuba: ¡Unos sí, otros no!
Joven es citada por criticar al gobierno en Cuba, mientras que el nieto de Fidel Castro habla libremente. Evidencia de doble rasero.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira, la cosa en Cuba está que arde. Hay unos cuantos que se meten en líos por hablar lo que sienten, y otros que dicen lo que les da la gana y ¡pum!, como si nada. La cosa es que no todo el mundo es igual ante la ley, o ante la Seguridad del Estado, como dicen.
La última noticia es que una chamaquita, Anna Sofía Benítez, conocida como Anna Bensi, se metió en un lío. La citaron a ella y a su mamá por andar denunciando en las redes sociales el desastre que hay en el país. Que si la economía, que si los apagones, que si no hay futuro... lo típico que uno comenta por ahí.
Y es que, según cuentan, decir lo que uno piensa, si no le gusta al gobierno, te puede traer un dolor de cabeza. Que si te vigilan, que si te aprietan, que si te ponen un citatorio.
¿Y los que tienen sangre azul?
Pero agárrate, que te cuento la otra cara de la moneda. ¡Sandro Castro! Sí, el nieto de Fidel. Este muchacho se sentó a hablar con unos periódicos de afuera y soltó lo que pensaba. Dijo que Díaz-Canel no la está haciendo bien, y que a él le parece que muchos cubanos lo que quieren es ser capitalistas.
¿Y sabes qué? ¡Nada! Al pana no le pasó ni medio. Ni una multa, ni un citatorio, ni nada. Como si hubiera dicho que el cielo es azul y el mar salado.
¿Qué es esto? ¿Una broma?
Entonces, tú te preguntas, ¿pero qué es esto? ¿Aquí se trata igual a todo el mundo? Pues parece que no. La gente de la calle, la que sufre los apagones y no tiene ni pa' comer, si habla, ¡zas!, le cae encima. Pero si eres de la familia, del círculo de los que mandan, puedes decir hasta que quieres vender la Revolución y no te tocan ni un pelo.
Los que saben de estas cosas dicen que es que en Cuba hay como dos sistemas. Uno para el pueblo llano, y otro para los que están pegaditos al poder. Y al parecer, tu apellido y quién es tu abuelo importan más que lo que dices.
Los jóvenes no se callan
Lo que sí se ve es que los jóvenes, a pesar de que la cosa está dura, de que no hay nada, de que se va la luz a cada rato, se están atreviendo a hablar. Están usando las redes, están contando lo que pasa, están pidiendo que las cosas cambien. Y eso es valiente, porque saben que pueden tener problemas.
La élite se cuida sola
Y mientras tanto, los de arriba, los que tienen el control, se las arreglan para que a los suyos no les pase nada. No importa si dicen que el sistema no sirve, o que quieren cambiarlo todo. Si eres parte de la familia o amigo del que manda, tienes como un escudo protector.
¿Y ahora qué?
Bueno, la cosa está así. La gente va a seguir hablando, unos con miedo y otros con más libertad. Hay que ver qué pasa con las críticas de los jóvenes, si el gobierno les hace caso o los sigue callando. Y también hay que ver si la gente de la élite sigue hablando, o si se van a dar cuenta de que no es justo que traten diferente a los que dicen lo mismo.
Esto es lo que se oye por ahí, y lo que se ve. La justicia en Cuba parece tener cara, y no es la de todo el mundo.