¡Ay, qué lío! A Díaz-Canel le preguntan por su legado y se queda en blanco
Presidente cubano Miguel Díaz-Canel no supo responder a la pregunta sobre su legado, recurriendo a generalidades en medio de una crisis.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas... El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se metió en un buen embrollo durante una entrevista. Le preguntaron directamente cuál creía que sería su legado para la isla al terminar su mandato. ¡Y el hombre se quedó como si lo hubieran pillado con la mano en la lata!
En vez de soltar prendas sobre algo concreto, se fue por las ramas, hablando de la Revolución y de su compromiso, pero sin decir ni pío de algún logro suyo. Un momento bien incómodo que ha puesto a correr la bola.
¿Dónde y cuándo?
Esto pasó en una entrevista con el periodista cubano Roberto Cavada, transmitida por Telenoticias de un canal dominicano. El mandatario, que está al frente del país, no pudo dar una respuesta clara cuando le cayeron con la pregunta del millón sobre su huella.
El asunto se puso tenso. El presidente reconoció que ni había pensado en eso, y después se largó con el rollo de siempre: la obra de la Revolución. El calorcito del Caribe y la gente pasando trabajo seguro no ayudaron a que saliera una respuesta directa.
¿Por qué importa?
Bueno, esto importa porque la gente en Cuba y fuera de la isla está bien pendiente de cómo van las cosas. Con la crisis económica que hay –que si la comida, que si los apagones, que si la gasolina–, pues uno esperaría que el que manda tenga algo bueno que decir sobre lo que ha hecho.
Que el jefe de estado no sepa qué decir cuando le preguntan por su legado deja claro que las cosas no pintan color de rosa. Y eso, créeme, es lo que más comenta la gente en la cola y en la guagua.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el gobierno siempre dice que la culpa de todo la tienen las sanciones de Estados Unidos. Son los que ponen el pie y no dejan avanzar, dicen ellos. Y sí, a nadie le gusta que lo aprieten.
Pero por el otro lado, hay gente que piensa que los problemas vienen de adentro. Que si el modelo económico no funciona, que si faltan reformas, que si todo está muy centralizado. El caso es que mientras unos echan la culpa fuera, otros señalan las fallas de la casa.
¿Qué viene ahora?
Pues mire, lo que se ve es que la situación sigue complicada. La gente sigue esperando que las cosas mejoren de verdad, no solo promesas. Veremos si este señor o quien venga después tiene más suerte o más ideas claras para sacar a Cuba del hoyo.
Por ahora, la pregunta del legado queda en el aire, como muchas otras cosas en la isla. Habrá que seguir pegados a la radio y al telediario para ver qué más nos cuentan.