¡Arroz para todos! ¿Será verdad esta vez o es otro cuento chino-vietnamita?

Díaz-Canel promete autoabastecimiento de arroz con ayuda vietnamita, pero el pueblo duda en medio de crisis económica y promesas fallidas.

Oye esto pa' que veas: el mandamás cubano, Miguel Díaz-Canel, salió con el rollo de que Cuba va a dejar de pedir arroz por ahí. Dijo, bien serio ante las cámaras del tele, que en “poco tiempo” tendremos suficiente arroz para la casa, todo gracias a la mano que nos echa una empresa vietnamita llamada Agri-VMA, que anda sembrando por Pinar del Río.

Esto salió a relucir en un acto donde recibió al jefe de la compañía, Nguyen Van Quang. Parece que los acuerdos se echaron pa'lante desde 2024, cuando el mandamás de Vietnam, To Lam, se dio una vuelta por la isla. La cosa funciona de varias maneras: tierras que les dan en usufructo a los vietnamitas para que hagan su negocio, asociaciones con los campesinos de aquí y hasta venta de insumos y tecnología en divisas, ¡imagínate!

Dónde y cuándo

Todo este cuento se desarrolló en el Palacio de las Convenciones, en La Habana, allá por marzo de 2026. El ambiente era el típico de estos actos oficiales, con discursos y apretones de manos. La provincia de Pinar del Río es donde se supone que está la magia del arroz con la ayuda de la empresa vietnamita Agri-VMA, que según dicen, está sacando buenas cosechas de arroz con cáscara húmeda.

Por qué importa

Bueno, esto importa porque el arroz es básico en la mesa de cualquier cubano. Si de verdad tuviéramos para autoabastecernos, sería un respiro en medio de este lío económico que nos tiene a todos con el Jesús en la boca. Pero la gente, después de tantas promesas que se quedaron en el aire, mira esto con lupa y con mucha desconfianza. Que si esto, que si lo otro, al final, la barriga sigue pidiendo.

Qué dicen las partes

Por un lado, Díaz-Canel pide que cumplan los planes y que se siembre más, y hasta dice que esto puede traer a otras empresas vietnamitas. El señor Van Quang, por su parte, asegura que Vietnam sigue apoyando a Cuba en “momentos complejos”. Pero en las redes, la cosa está que arde. La gente recuerda promesas viejas sobre comida, ganado y hasta el “vaso de leche”, y ven esto como otro anuncio grandilocuente que no va a cambiar nada. Critican la dependencia de afuera para algo tan básico.

Qué viene ahora

Lo que viene ahora es esperar a ver si esa promesa de arroz se materializa o se queda en otro sueño guajiro. Mientras tanto, los cubanos seguimos lidiando con apagones, falta de combustible, precios por las nubes y las tiendas vacías. Algunos hasta echan mano de las insinuaciones desde Estados Unidos sobre la caída del régimen en 2026, como diciendo: “A ver si para entonces…” El futuro del arroz, y de muchas otras cosas, sigue en el aire.

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