¿Y los barcos? Díaz-Canel se pone nervioso por ayuda que se perdió en el mar
Díaz-Canel muestra preocupación por la desaparición de dos embarcaciones mexicanas con ayuda humanitaria rumbo a Cuba. Nueve tripulantes están a bordo.
¡Oye esto pa' que veas! Miguel Díaz-Canel, el que manda en Cuba, anda con el Jesús en la boca. ¿Por qué? Porque se le perdieron dos barcos de esos que traían cosas pa' la gente, pura ayuda solidaria desde México. El hombre hasta lo soltó en X, la red esa de los pajaritos, diciendo que están bien preocupados y que están haciendo lo posible pa' buscar a esos "hermanos de lucha".
Qué pasó
Mira, la cosa es así: dos veleros mexicanos, parte de una movida llamada "Convoy Nuestra América", zarparon de Isla Mujeres el 20 de marzo con destino a La Habana. Llevaban un cargamento bueno, como dos o tres toneladas, de pura cosa que hace falta: medicamentos y comida. Pero desde que salieron, ni rastro. No han llegado, no se sabe de ellos, y la comunicación se cortó.
Dónde y cuándo
Todo este enredo pasó en el Caribe. Los barcos, que se llaman "Nuestra América Flotilla", salieron de Isla Mujeres, en Quintana Roo, México, y se suponía que debían estar en La Habana entre el 24 y 25 de marzo. Imagínate el jangueo de la gente esperando esa ayuda, y ahora este misterio en altamar. La Secretaría de Marina de México anda metida en la búsqueda, moviendo barcos y aviones.
Por qué importa
Esto no es cualquier cosa. En Cuba la cosa está dura, dura. Falta de todo: comida, medicinas, cosas básicas. Por eso es que estas ayudas de afuera se vuelven como un salvavidas. Cuando se pierden, no es solo un barco menos, es que se complica más la situación para la gente que ya está en un apuro. Es un golpe a la esperanza.
Qué dicen las partes
Por un lado, está Díaz-Canel, preocupado y pidiendo que se busquen a los tripulantes. Por otro, las autoridades mexicanas activaron el Plan Marina, que es como el protocolo de búsqueda y rescate. Se les ha avisado a otros países y a la comunidad marítima internacional. Por ahora, no hay noticias concretas sobre los veleros ni de las nueve personas que iban a bordo, de distintas nacionalidades, por cierto.
Qué viene ahora
Pues ahora, a esperar. Las labores de búsqueda siguen activas. Se mantiene la coordinación entre México y Cuba, y con los países de donde son los tripulantes. Todos quieren saber qué pasó con esos barcos y su carga. Lo que está claro es que la crisis en la isla hace que estas misiones sean vitales, y su desaparición deja un sabor amargo y mucha incertidumbre.