¿Qué hace el presidente de Cuba en El Náutico mientras la isla se apaga?

Díaz-Canel y su esposa recorrieron El Náutico en La Habana tras su reapertura. La visita generó debate por la situación económica del país.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... El presidente cubano Miguel Díaz-Canel se dio un paseo sabrosón por el Círculo Social Obrero "Félix Elmusa", conocido como El Náutico, allá en La Habana. La cosa es que el lugar reabrió después de cuatro meses de mejoras y, claro, el mandatario y su esposa Lis Cuesta fueron a ver qué tal todo. La Presidencia lo vendió como un recorrido de trabajo para mostrar las renovaciones, pero la gente anda comentando.

Imagínate, recorrieron buceo, arte, gimnasio, piscina, hasta la pizzería y la panadería. ¡Un paquete completo para el disfrute! Y lo más curioso es que le metieron paneles solares y baterías, como si la luz fuera a estar garantizada pa' siempre en medio de los apagones que tiene la isla.

Dónde y cuándo

Todo este relajo ocurrió este sábado, 19 de julio de 2026, en el reparto Náutico, La Habana. La instalación, que lleva por nombre oficial "Félix Elmusa", se llama en la calle El Náutico y reabrió sus puertas a principios de julio, justo después de un proceso de renovación que duró cuatro meses. La Corporación de la Aviación Cubana (CACSA) metió mano en las obras.

La verdad es que el sitio se ve renovado, con arte, deporte y hasta comida. Dicen que le pusieron hasta un campo de béisbol y áreas para los chamaquitos. El ambiente, al menos por lo que se ve en las fotos, parece tranquilo y listo para el vacilón.

Por qué importa

Bueno, esto importa porque, la verdad, Cuba no está pa' muchos lujos. Mientras la gente anda resolviendo el día a día con apagones, falta de transporte y comida que no aparece, ver al presidente paseando por un club social renovado y con luz garantizada... pues suena como a otra película.

Es un contraste que salta a la vista. La gente se pregunta si es justo que se inviertan recursos en estos lugares cuando hay tantas carencias básicas. La pregunta es si estas mejoras son para todos o solo para unos pocos privilegiados.

Qué dicen las partes

Por un lado, la Presidencia de Cuba presentó la visita como un éxito, destacando las mejoras y el uso de energías renovables. La gestora del centro, Maytée Crespo Alonso, reconoció el desafío de mantenerlo funcionando a largo plazo, lo cual suena a que las cosas no son tan color de rosa.

Por el otro lado, en las redes sociales y en la calle, los comentarios son de todo tipo. Hay quien dice que está bien que se renueven los espacios, pero muchos critican el momento. Se oyen voces que preguntan si no sería mejor invertir esa energía y esos materiales en resolver los problemas que afectan a todos los cubanos a diario.

Qué viene ahora

Lo que queda claro es que la reapertura de El Náutico es un símbolo, para bien o para mal. Díaz-Canel destacó que esta experiencia puede servir de referencia, pero la gestora ya avisó que mantenerlo será un reto. Habrá que ver si estas mejoras se sostienen en el tiempo y si la energía solar es suficiente para mantener a flote el sitio sin afectar a otros lugares.

La gente seguirá hablando de esto, comparando la imagen del presidente relajado en El Náutico con la realidad que viven muchos cubanos. La pregunta que queda en el aire es si este tipo de proyectos son el camino correcto para Cuba o si son solo un espejismo en medio de la tormenta.