¿Arroz de China o de la casa? El pueblo cubano cuestiona la ayuda ante la crisis
Díaz-Canel agradece donación de arroz chino, pero cubanos critican dependencia y crisis alimentaria, preguntando por la producción nacional y la distribución.
¡Oye esto pa' que veas! El mandamás cubano, Miguel Díaz-Canel, salió en las redes sociales con tremenda foto: arroz chino llegando al puerto de La Habana. 15,000 toneladas, dijo, pa' repartir en todas las provincias. Todo muy bonito, como parte de esa cooperación que dicen tener con China.
Pero, ¡ayayay! Apenas salió la foto, el murmullo se convirtió en trompetazo. La gente, con el hambre y la frustración encima, empezó a soltar lo que le ardía por dentro. ¿Soberanía? ¿Y eso dónde quedó? preguntaban unos.
Dónde y cuándo ocurrió
Esto pasó hace poco, a finales de mayo de 2026, cuando el primer lote de 15,000 toneladas de arroz donado por China llegó al puerto de La Habana. Las imágenes del desembarco se publicaron en redes sociales, supuestamente para mostrar la buena voluntad y la cooperación entre ambos países.
Se veía el arroz descargándose, el puerto, la bandera… pero la gente lo que veía era el plato vacío en casa. El calor de la isla, el ruido de los contenedores, todo eso se mezclaba con la tensión de no saber si ese arroz, al final, iba a llegar a la mesa de todos.
Por qué importa esto
Porque habla de la dependencia. Cuba, que se supone que produce arroz, hoy necesita que China le regale para comer. La gente se pregunta: ¿y la producción nacional qué? ¿Los agricultores cubanos dónde están?
Además, está el miedo de que esa ayuda, como dicen algunos, termine en las tiendas de MLC para los que tienen divisas, en los hoteles, o quién sabe dónde, y no en las bodegas para el pueblo. Es la misma historia de siempre, dicen.
Qué dicen las partes
Por un lado, Díaz-Canel agradece el gesto chino, presentándolo como un gran beneficio para el pueblo. Por otro lado, los comentarios en redes son un coro de críticas: que si la soberanía se pierde, que si 60 años de revolución pa' depender de limosnas, que si China lo regala y aquí lo venden.
Algunos calculan que esas 15,000 toneladas son apenas tres libras por persona, y eso si llega bien repartido. Otros recuerdan que cargas de arroz anunciadas antes todavía no aparecen por algunos pueblos. Y de paso, sacan a relucir la crisis eléctrica: “El arroz no da corriente, lo que hace falta es petróleo”.
Qué viene ahora
Bueno, esto es solo el primer envío. Se supone que China mandará 60,000 toneladas en total este año, además de ayuda para la electricidad. Pero la gente está en ascuas. ¿Será verdad que llegará todo? ¿Se repartirá como debe?
Lo cierto es que el arroz, ese que antes se producía aquí con orgullo, hoy es símbolo de la crisis. Mientras tanto, la producción nacional sigue siendo una gotica en el mar de lo que se necesita. Habrá que seguir de cerca cómo se resuelve este arroz chino.