¿Motivao' el presi' o la gente pasando trabajo? Díaz-Canel habla de lucha mientras la isla se ahoga
Díaz-Canel dice sentirse motivado por apoyo 'antiimperialista' mientras Cuba sufre apagones, escasez de alimentos y medicinas.
Qué pasó
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, soltó la sopa diciendo que él y su gobierno andan “muy motivados”. ¿La razón? Un supuesto respaldo de sectores que comparten su misma lucha contra el imperialismo, el capitalismo y el colonialismo. Esto lo dijo mientras en Cuba la cosa está más caliente que un plato de arroz con pollo recién hecho.
La isla caribeña está metida en un hoyo profundo de crisis económica y social. La gente no da pie con bola con los problemas del día a día.
Dónde y cuándo
Las declaraciones se dieron recientemente, sin fecha exacta ni lugar específico más allá de ser en el contexto de la situación cubana. Los problemas, eso sí, son en toda la isla: apagones que te dejan a oscuras por horas, falta de comida hasta pa’ regalar, y la dificultad para conseguir medicinas, agua y hasta gasolina. El ruido de los generadores y el calor sofocante son el telón de fondo.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque mientras el mandatario habla de motivación y lucha, el pueblo se las ve negras para lo básico. Los cortes de luz no solo joden la vida en casa, sino que paran la economía y los servicios. Ver la basura acumulada en las calles y no encontrar una simple aspirina en la farmacia, mientras el gobierno dice estar “motivado”, levanta ampollas.
Qué dicen las partes
Por un lado, el gobierno, a través de Díaz-Canel, habla de “apoyo internacional” y de defender su postura “antiimperialista”. Dicen que seguirán firmes en su modelo político. Por otro lado, la gente en las calles, las familias que sufren los apagones y la escasez, no expresan esa misma motivación; lo que se oye es el murmullo de la queja y la preocupación por el día a día.
Qué viene ahora
Lo que se ve venir es que la tensión entre el discurso oficial y la realidad de la gente puede seguir creciendo. Cuba sigue defendiendo sus principios en el escenario mundial, pero la pregunta es hasta cuándo aguantará la población las dificultades económicas. Habrá que seguir de cerca si esa “motivación” se traduce en soluciones concretas para la crisis interna o si la brecha entre el gobierno y el pueblo se hace aún mayor.