¿Donald Trump le paga a cubanos para que hagan lío en la isla?

Díaz-Canel acusa a EE.UU. de pagar a cubanos para generar descontento y cometer delitos, en medio de una profunda crisis económica en la isla.

Qué pasó

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha lanzado fuertes acusaciones contra Estados Unidos, afirmando que Washington paga a ciudadanos cubanos para generar descontento y realizar acciones contra el Gobierno. Estas declaraciones las hizo en una entrevista exclusiva con el diario brasileño Folha de S.Paulo.

Díaz-Canel insiste en que el "imperio" es uno de los principales responsables del malestar que se vive en la isla, justificando así la situación actual.

Dónde y cuándo

La entrevista se publicó el domingo 23 de agosto de 2026 en el periódico brasileño Folha de S.Paulo. Las declaraciones se dan en un contexto de profunda crisis económica y energética que atraviesa Cuba, marcada por apagones frecuentes, escasez de alimentos y combustible.

El mandatario cubano aprovechó la ocasión para defender la gestión de su Gobierno ante la periodista Mônica Bergamo.

Por qué importa

Esta acusación de Díaz-Canel busca desviar la atención de los problemas internos que afectan a la población cubana. Los ciudadanos han salido a las calles para reclamar por la dura realidad cotidiana: apagones, escasez, bajos salarios y el deterioro de los servicios públicos.

La explicación oficial choca con las demandas directas de la gente, que reclama soluciones concretas a sus problemas de vida, no solo la denuncia de factores externos.

Qué dicen las partes

Díaz-Canel afirma que Estados Unidos financia el descontento y paga para cometer delitos. Mientras tanto, la población cubana reclama respuestas a la crisis económica y energética que impacta su día a día.

Las autoridades cubanas, por su parte, denuncian actos de vandalismo y culpan a factores externos, mientras que Estados Unidos mantiene su política de presión sobre La Habana.

Qué viene ahora

Queda la gran incógnita de cuánto descontento es real, producto de la crisis interna, y cuánto puede atribuirse a una supuesta intervención extranjera. La población sigue esperando soluciones a los problemas que afectan directamente sus vidas.

Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona esta tensa relación entre la política estadounidense y la realidad económica y social de Cuba.