¿Y tú supiste lo que le hicieron al misil de Bahía de Cochinos en Miami? ¡Se armó el bochinche!
Hombre arrestado en Miami por dañar misil del monumento a la Brigada 2506 en la Pequeña Habana. El incidente provocó daños estimados en $1,000.
¡Oye esto pa' que veas!
Agarraron a un muchacho en Miami, de esos que andan a la carrera, acusado de meterle mano a un monumento que le tienen a la Brigada 2506. ¡Sí, a esos mismos que se metieron en Playa Girón allá por el 61!
Al pana lo identificaron como Jean Carlo Rojas, de 28 años, y ahora tiene encima un cargo por daño criminal, de esos que te dan dolores de cabeza, a una propiedad que es historia pura.
¿Dónde y cuándo se formó el lío?
Todo este bochinche pasó la noche del 25 de julio, en plena Pequeña Habana de Miami, justo en el Southwest 8th Street. Un lugar que pa' la comunidad cubana es un templo, un recordatorio de lo que pasó y de los que no volvieron.
El monumento, que es de la Ciudad de Miami, le hace honor a los que pelearon en Bahía de Cochinos y a los que se quedaron por el camino. Lo que dañaron fue un misil gris, que además ya le habían dado otra pela antes. ¡Imagínate tú!
¿Y a quién le cae este muerto?
Pues mira, este lío le cae a cualquiera que se respete en esa comunidad. El monumento es un símbolo, una bandera de lo que fue y lo que se recuerda. Dañarlo es como si le dieran un golpe al corazón de muchos.
Para los que vivieron esa época, para los familiares, para los que sienten esa historia, esto es más que un simple acto de vandalismo. Es un irrespeto a la memoria, y por eso se habla tanto de esto.
¿Qué dicen las partes?
La policía, según el informe, recibió el chivatazo al día siguiente. Vieron las cámaras, reconocieron al tipo y ¡zas!, detenido. El informe dice que el daño costará como mil dólares, una cosa que se rompió cuando el sospechoso se subió o pisó el misil.
Por ahora, no se sabe si el hombre tiene abogado. Él, como todos, se presume inocente hasta que un juez diga lo contrario. La cosa sigue en investigación, a ver qué más sale de este enredo.
¿Y ahora qué?
Pues lo que viene es el proceso. El hombre tendrá que enfrentar las consecuencias de sus actos, si es que lo encuentran culpable, claro está. La justicia tendrá su curso.
Lo que sí queda claro es que este tipo de acciones levantan polvo y traen cola. La memoria histórica es algo delicado, y actos como estos, aunque sea por un momento, paralizan la calle y hacen que la gente se pregunte: ¿hasta cuándo?