¿Y a ti qué te parece? ¡Doctora asaltada en carretera! Le quitan motor y oro
Dos hombres fueron detenidos por asaltar a una doctora en Matanzas, robándole su ciclomotor eléctrico, oro y dinero. El caso sigue en proceso judicial.
¡Oye esto pa' que veas! ¡Qué cosa!
Agárrate, que te cuento del susto que se llevó una doctora en Matanzas. ¡La abordaron en plena carretera como si nada! Le cayeron encima dos hombres, con la cara tapada, y la intimidaron. ¡Imagínate el susto!
Le quitaron de todo: su ciclomotor eléctrico, ese que uno usa para moverse, y además, su cadena de oro, dos argollas y hasta un monedero con dos mil pesos cubanos y sus papeles. ¡Vaya faena!
¿Dónde fue el bochinche?
Todo este lío pasó en Unión de Reyes, allá en Matanzas. Específicamente, en la carretera de Juan Gualberto Gómez, cerca del puente de la finca Oliva. La doctora iba en su motorcito eléctrico, tranquila, y de momento, ¡zas! Dos tipos encapuchados le cayeron arriba.
El ambiente debió ser de pura tensión, con la carretera de por medio y el solazo, seguro, que se convirtió en un momento de miedo y adrenalina pura.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, este tipo de cosas no son un juego. Afecta la tranquilidad de la gente, especialmente de los que trabajan para servir a otros, como los médicos. Ahora, la doctora seguro que anda con el alma en vilo, y la gente en la calle comentando y con más temor.
Lo que cambia es la confianza, el sentirte seguro yendo de un lado a otro. Esto es un golpe para esa sensación de calma que todos buscamos.
¿Qué dicen unos y otros?
Los que se llevaron el golpe fueron los dos individuos, que ya los tienen detenidos. Se llaman Yunieski Pérez Sánchez y Didiet González Pérez. Parece que la cosa va en serio y ya están bajo custodia.
Además, la policía fue hasta Nueva Paz, en Mayabeque, porque creen que alguien más recibió las cosas robadas. Allí encontraron piezas del motor y otras cositas que dan pistas. La policía dice que estos detenidos tienen historial, pero eso lo dirá la justicia.
¿Y ahora qué?
Ahora lo que queda es esperar. Los detenidos están presos mientras las autoridades judiciales deciden qué va a pasar. Se tienen que investigar bien los hechos, ver las pruebas y determinar quién hizo qué y cómo.
Hay que ver cómo termina esto, si recuperan todo lo robado y qué les espera a los implicados. La cosa sigue su curso, y la justicia tendrá la última palabra.